WASHINGTON, 11 de octubre de 2025.- En un fascinante estudio de los investigadores Marie-Claire y Roger Cammaerts publicado en Journal Of Science, las hormigas fueron marcadas con un pequeño punto azul en sus cabezas. Cuando se colocan frente a un espejo, 23 de 24 hormigas intentaron quitar el punto, pero solo cuando pudieron verlo en su reflejo. Cuando no había espejo o el punto estaba en un lugar que no podían ver, no reaccionaron.
Este experimento ha captado la atención de la comunidad científica, no solo por lo inusual de su resultado, sino también por lo que implica sobre las habilidades cognitivas de los insectos.
Hasta hace poco, se creía que solo animales como los delfines, los elefantes o algunos primates tenían la capacidad de reconocerse en un espejo. Esta capacidad se asocia comúnmente con un nivel elevado de autoconciencia. Sin embargo, el estudio demuestra que las hormigas se reconocen en el espejo, desafiando las nociones convencionales sobre el tamaño del cerebro y la inteligencia.
Este fenómeno, conocido como autorreconocimiento, no había sido documentado anteriormente en insectos. Es un claro ejemplo de que la evolución cognitiva puede sorprendernos.
Si bien los investigadores no afirman que las hormigas poseen una autoconciencia plena, sí destacan que muestran comportamientos complejos. Esto abre la puerta a nuevas investigaciones sobre la percepción y la inteligencia en criaturas tradicionalmente subestimadas.
Además, el hallazgo se alinea con otras investigaciones recientes que destacan la capacidad de las hormigas para aprender rutas, tomar decisiones en grupo y ahora, aparentemente, reconocerse frente a un espejo.
El test del espejo se ha realizado también en aves como las urracas, peces como el pez limpiador y algunos pulpos, con resultados positivos. Con este estudio, las hormigas se suman a esta lista inesperada.
Descubre más desde Fernanda Tapia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

