BRUSELAS, 21 de mayo de 2026.- A pesar de carecer de las adaptaciones físicas de un trepador, los cocodrilos pueden trepar a los árboles y lo hacen con regularidad, según revela un nuevo estudio publicado en Herpetology Notes.
Tras estudiar cinco especies de cocodrilos en África, Australia y Norteamérica, el equipo descubrió que estos reptiles pueden trepar hasta 1.8 metros de altura. Se han avistado ejemplares jóvenes a alturas de hasta 9 metros. Además de la información recopilada en estas zonas, los investigadores hallaron que los cocodrilos más pequeños podían trepar verticalmente a los árboles, mientras que los más grandes dependían de ramas inclinadas.
El equipo concluye que la capacidad de trepar a los árboles permite a esta especie de sangre fría regular su temperatura corporal – tomar el sol – y vigilar su entorno. Los investigadores observaron que los cocodrilos eran asustadizos y huían de las alturas si los observadores se acercaban demasiado.
Los investigadores que participaron en el estudio señalaron que las personas que han vivido cerca de los territorios de los cocodrilos conocen esta habilidad desde hace décadas, pero hasta ahora se había estudiado poco este comportamiento. El equipo rastreó la documentación inicial sobre la capacidad de estos reptiles para trepar a los árboles hasta 1972, cuando se mencionó brevemente que las crías de cocodrilo podían «trepar a los arbustos, a los árboles e incluso colgarse de los juncos como los camaleones».
Estos hallazgos se suman a un informe que reveló dos especies de cocodrilos que camuflaban su hocico con ramitas para atraer a presas desprevenidas.
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