* Un hombre podría acabar con una condena de 98 años de cárcel por ocho delitos de estafa en la venta de vehículos que luego denunciaba como robados para recuperarlos.
WASHINGTON, 26 de febrero de 2026.- Comprar un coche de segunda mano a través de internet conlleva un alto riesgo de estafa si no se toman las medidas oportunas para evitarlo. Conviene revisar el estado del vehículo y, además, que toda la documentación esté en regla, evitando así que se den casos como el que ha protagonizado este hombre que se enfrenta a 98 años de cárcel por vender su coche ocho veces previo robo a los nuevos propietarios.
Este tipo de transacciones a través de plataformas digitales vuelve a situarse en el centro del debate tras conocerse un caso que mezcla fraude y suplantación mediante una técnica basada en vender un coche, entregarlo con documentación aparentemente válida y, poco después, recuperarlo denunciándolo como robado.
Eso es lo que presuntamente hizo un joven de 24 años de Missouri (Estados Unidos), que ahora se enfrenta a un total de 14 cargos por delitos graves y a una posible condena de hasta 98 años de prisión si es declarado culpable de todos ellos.
Según las autoridades, el hombre habría defraudado al menos a ocho víctimas por un importe superior a los 24,000 dólares (unos 20,000 euros). El método, descrito por la fiscal del condado de Jackson, Melesa Johnson, consistía en captar compradores a través de Facebook Marketplace utilizando un alias.
Entre mayo y junio de 2025, el Departamento de Policía de Kansas City recibió ocho denuncias de vehículos robados que seguían un patrón prácticamente idéntico. En todos los casos, los compradores habían adquirido un coche a través de la plataforma y habían completado la operación en persona con el vendedor.
Ese vendedor, que utilizaba una identidad digital distinta a su nombre real, cerraba la venta cara a cara, entregaba lo que parecía ser la documentación de propiedad del vehículo y contratos de compraventa legítimos. Todo era tan creíble que la documentación no levantaba sospechas inmediatas y los compradores abandonaban el lugar convencidos de haber realizado una transacción legal.
Sin embargo, poco después, cada uno de esos nuevos propietarios acababa denunciando el vehículo como robado. Y es que, tras formalizar la entrega y recibir el dinero, el vendedor denunciaba el robo de los coches, por lo que el vehículo volvía al control del presunto estafador mientras el comprador quedaba desprotegido, pese a haber pagado por él y contar con documentación que se consideraba válida.
Cuando los detectives interrogaron a hombre, este negó haber comprado o vendido vehículos en la plataforma, según informó la policía. Una declaración que contrasta con el patrón detectado por los investigadores y con las ocho denuncias que desencadenaron la investigación.
Los registros judiciales muestran que el joven está acusado de seis cargos de manipulación en primer grado de un vehículo de motor y ocho cargos de falsificación. La suma de todos ellos eleva la condena hasta un máximo de 98 años de prisión en caso de que sea declarado culpable por todos los delitos imputados.
Además de los hechos por los que ha sido detenido, pesa sobre él órdenes de detención adicionales procedentes de las oficinas del sheriff de Johnson County (Kansas), Johnson County (Missouri) y Platte County (Missouri).
Esta no ha sido la primera vez que el presunto autor de los hechos ha sido llevado ante la justicia. Los registros indican que en 2025 ya había sido acusado de múltiples cargos relacionados con la manipulación de vehículos de motor, robo de vehículos y huida agravada de la policía.
Más allá del caso concreto, la fiscal Melesa Johnson lanzó una advertencia clara sobre el contexto en el que se producen este tipo de delitos. Según señaló, los estafadores están apuntando cada vez más a las personas a través de portales como Facebook Marketplace: «A medida que la tecnología evoluciona, el crimen suele seguir el mismo camino».
«No les estoy diciendo que no participen en este tipo de prácticas. Simplemente deben ser inteligentes. Deben ser cuidadosos y diligentes», subrayó la fiscal.
Johnson insiste en la importancia de detectar señales de alerta y recuerda que, si algo parece demasiado bueno para ser verdad, lo más probable es que no lo sea. «Nunca me dedicaré a culpar a las víctimas», afirmó, dejando claro que la responsabilidad principal recae en quien comete el delito. No obstante, añadió que la comunidad debe evitar contribuir involuntariamente a su propia victimización.
Evitar este tipo de estafas es, por lo tanto, responsabilidad tanto de las autoridades como de los posibles interesados en la compra de un vehículo. Por eso, lo más recomendable es indagar acerca del vehículo, comprobar su matrícula y número de bastidor en la Dirección General de Tráfico (DGT) y asegurarse de que no ha sido robado ni recae sobre él ningún tipo de cargo que pueda acabar afectándote después de transacción.
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