* El plan de un irlandés para tratar su dolor crónico de espalda inyectándose su propio semen directamente en el brazo ha terminado con su hospitalización por un gran absceso.
DUBLÍN, 13 de agosto de 2026.- Un estudio de caso publicado en el Irish Medical Journal (IMJ) indica que el hombre buscó atención médica tras quejarse de un «dolor lumbar intenso y repentino» después de «levantar un objeto pesado de acero tres días antes», pero posteriormente reveló que su dolor de espalda era de larga data.
Durante la exploración física, los médicos también observaron que tenía el brazo rojo e hinchado.
En ese momento, el hombre reveló su remedio casero para el dolor de espalda: inyectarse el semen en el brazo una vez al mes, durante 18 meses, utilizando una aguja hipodérmica que compró por internet.
En esta ocasión, según reveló al médico, se había inyectado tres «dosis» a la vez, tanto en la sangre como en el músculo.
Las radiografías de la zona afectada revelaron enfisema subcutáneo – que se produce cuando queda gas o aire atrapado bajo la piel – y al hombre se le inició de inmediato un tratamiento antimicrobiano intravenoso.
Pero cuando el dolor de espalda disminuyó, se dio de alta del hospital sin drenar la zona infectada.
El IMJ afirmó que el hombre actuaba independientemente de cualquier consejo médico, y su búsqueda de cualquier referencia previa al uso de semen como tratamiento para el dolor de espalda, ya sea médica o anecdótica, no arrojó ningún resultado.
«Este es el primer caso reportado de inyección de semen para uso como tratamiento médico», decía.
«Si bien existen informes sobre los efectos de la inyección subcutánea de semen en ratas y conejos, no se encontraron casos de inyección intravenosa de semen en humanos en la literatura científica».
«Una búsqueda en sitios web y foros más eclécticos no encontró ninguna otra documentación sobre la inyección de semen para el tratamiento del dolor de espalda u otros usos».
La IMJ desaconsejó este tipo de prácticas.
«Si bien se trata del primer caso descrito en la literatura médica de inyección intravascular de semen y absceso asociado, sus lecciones pueden aplicarse a mayor escala», señala el estudio.
Se destacan los peligros de la venopunción cuando la realiza una persona sin formación médica, así como los riesgos vasculares y para los tejidos blandos que conlleva el intento de inyección de sustancias no destinadas al uso intravenoso.
«Este caso también demuestra los riesgos que conlleva la experimentación médica antes de una investigación clínica exhaustiva en forma de ensayos por fases que incluyan evaluaciones de seguridad y eficacia».
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