* Contará con 40 atracciones, complejo hotelero, zonas comerciales, spa, entre otras más
* Se estima un impacto de 5,000 millones de euros durante los 10 primeros años
BUCAREST, 02 de enero de 2026.- La ruta de Transilvania, que incluye los pueblos medievales de Sibiu y Brasov y el castillo de Bran de Drácula, es probablemente uno de los destinos turísticos más siniestros del mundo. Ahora Rumanía quiere convertir el mayor activo cultural del país en un producto turístico de alto valor capaz de competir con el mercado europeo del entretenimiento. Así nace DraculaLand, el primer gran parque temático dedicado al personaje de Bram Stoker, diseñado como una operación económica estructural, proyectado para transformar el posicionamiento turístico de Rumanía y generar un impacto financiero de largo alcance.
El proyecto está liderado por el inversor inmobiliario Dragos Dobrescu y el empresario George Toader, quienes estiman realizar una inversión de alrededor de 1,000 millones de euros. DraculaLand combinará turismo, comercio minorista, tecnología, cultura y estilo de vida en una única infraestructura de entretenimiento e innovación, que abarcará 160 hectáreas, a 20 minutos de Bucarest y a 15 minutos del aeropuerto de Otopeni.
Para Dobrescu, «DraculaLand aúna todo lo que aprendí en el sector inmobiliario: disciplina, rigor, visión y la capacidad de integrar equipos complejos con especializaciones muy diversas. Pero, aún más importante, aporta una historia que da sentido a cada metro cuadrado construido. Para mí, es un proyecto nacional, un símbolo de que Rumanía puede y debe construir hitos, no solo edificios o simples proyectos inmobiliarios».
Desde el año pasado, Rumanía ha comenzado a estar en el radar de los mayores inversores europeos, no por ninguna reforma fiscal ni por ningún movimiento industrial revolucionario, pero sí por proyectos de inversión inmobiliarios. En este caso concreto, DraculaLand se presenta como un proyecto inédito para el país; un parque temático del miedo inspirado en la figura de Drácula, el personaje de ficción de Bram Stoker, que convertirá a Rumanía en el epicentro del entretenimiento de Europa del Este.
Así es como DraculaLand se ha concebido como uno de los mayores complejos de ocio y entretenimiento con una inversión privada de unos 1,000 millones de euros, lo que lo convierte en una de las mayores inversiones del país en los últimos 30 años. El proyecto está diseñado para construirse en un terreno de más de 160 hectáreas a unos 20 minutos al norte de Bucarest y a tan solo 15 minutos del Aeropuerto Internacional de Otopeni, clave para facilitar el acceso de turismo internacional sin realizar inversiones en grandes infraestructuras.
El proyecto, impulsado por dos empresarios rumanos, Dragos Dobrescu y George Toader, aspira a atraer hasta tres millones de visitantes anuales una vez alcanzada su plena capacidad operativa. De confirmarse esa cifra, DraculaLand se equipararía con otros grandes parques temáticos del continente, como Disneyland París o Efteling, en Holanda, con un impacto directo sobre el consumo turístico, el empleo y la economía nacional.
El núcleo principal del complejo será un inmenso parque temático dedicado a la figura de Drácula de 780,000 metros cuadrados, según las fuentes oficiales del proyecto, y organizado en distintas áreas inspiradas también en el terror clásico y el folclore rumano. Se prevé la instalación de unas 40 atracciones entre las que se incluyen algunas de inmersión tecnológica y metaverso, escenografías de gran formato y experiencias interactivas. Desde luego, el complejo también contempla la construcción de infraestructuras hoteleras y del sector turístico, como tres hoteles con 1,200 habitaciones, parques acuáticos, zonas comerciales, spa y un gran espacio multifuncional para eventos con capacidad para 22,500 personas.
Dobrescu apunta que DraculaLand no debe entenderse solo como un proyecto empresarial, sino como una infraestructura simbólica y económica para el país: «No estamos construyendo solo un parque, estamos construyendo un legado, porque Rumanía necesita proyectos capaces de competir en escala y ambición con los grandes desarrollos de Europa Occidental».
Tan importante es el diseño de DraculaLand como todo lo proyectado alrededor; el éxito del parque no dependerá exclusivamente de la venta de entradas, sino que generará flujos de caja a través de su oferta hotelera, restauración, retail, licencias, marcas. Un modelo en línea con el actual en el mercado, donde las rentabilidades se construyen a través de un complejo ecosistema empresarial y no únicamente sobre atracciones aisladas.
En cuanto a las estimaciones oficiales de impacto económico, los promotores calculan que DraculaLand podría generar más de 5,000 nuevos puestos de trabajo entre directos e indirectos, desde puestos de construcción hasta seguridad, hostelería y servicios auxiliares. También se sumarán empleos extra en sectores como el transporte y el turismo en otras zonas de Rumanía, todo por el efecto llamada que tendrá el nuevo parque temático. Por otro lado, el impacto económico en el país se estima en 5,000 millones de euros durante los primeros 10 años de vida del complejo.
Según los plazos oficiales, la primera fase de construcción comenzará el próximo año, una vez finalice la tramitación de permisos y concesiones, ya iniciada durante 2024 y 2025. Se estima que para 2027 se inauguren las primeras áreas de DraculaLand y se reciban así los primeros visitantes.
Una de las grandes características de DraculaLand será la tecnología y, en especial, el metaverso, pues el diseño del parque incluye dimensiones digitales y activos propios vinculados a la experiencia, así como también un sistema de pagos interno a modo de moneda virtual llamado DraculaCoin. Aunque estas iniciativas aún se encuentran en fase de desarrollo, los promotores ya las han presentado como herramientas para ampliar las fuentes de ingresos, fidelizar a los visitantes y extender la experiencia.
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