Opinión del Dr. Jorge Veraza Urtuzuastegui
CIUDAD DE MÉXICO, 14 de octubre de 2026.- El fascismo es hijo del imperialismo guerrerista entrado en desesperación. No brota del nacionalismo como desde George Orwell (1945) [1] pretenden los liberales pronorteamericanos. El nacionalismo combate al fascismo. Pero si el imperialismo logra someterlo, lo viste de fascismo. Apariencia apreciada por los liberales para no combatir al imperialismo y, sin vergüenza, aliársele. Por eso, Fernanda, el discurso de Putin en la XVIII Cumbre de los BRICS en Nueva Delhi del 11 de septiembre de 2026[2] sirve para entender que el neofascismo actual es respuesta a la situación desesperada del hundimiento de la hegemonía mundial de EU ante la imposibilidad de Biden (2020/2024) y Trump (2024/2026) de revertir mediante competencia económica el triunfo económico capitalista de China.
Reconoce Putin amistosamente como esforzados capitalistas a todos los representantes de los BRICS:
“Estimados colegas jefes de estado y muy buenos días a todos los amigos presentes en la sala, distinguidos representantes de la comunidad empresarial de nuestros estados”.
Trump y, sobre todo, la OTAN, fingen que Rusia sigue siendo la URSS, ronroneando felina pérfidamente que el Oso Ruso comunista es un peligro para la humanidad al grado de que es mejor arriesgarse a desencadenar la Tercera Guerra Mundial para que no nos someta. Evidente mentira OTANAZI maquiavélica y propiamente fascista pseudo liberal. Análoga es la narrativa trumpiana contra el Oso Panda, China, el país capitalista más poderoso.
Pero Putin señala:
Es evidente que una asociación económica sólida y unos vínculos empresariales fiables forman en gran medida la base de las relaciones internacionales [capitalistas, implica; pues] las hacen más resistentes y estables y permiten superar los fenómenos de crisis a los que se enfrenta el mundo moderno [capitalista occidental, implica de nuevo].
Como vemos, Putin no solo señala a los BRICS como organización de países capitalistas en auge; sino de índole diferente al capitalismo occidental convulso en crisis económicas. Por eso el imperialismo entra en desesperación y supura fascismo. Pero esas crisis ¿cómo pretende Putin ahuyentarlas? Su premisa es que “el mundo [moderno capitalista] está cambiando” estructuralmente[3]. Ciertamente, las “estadísticas objetivas” para demostrar su tesis son impresionantes (resumo):
En los últimos 5 años, más del 40% del PIB mundial fue producido por los BRICS […] la contribución del [llamado] G7 –sinceramente no entiendo por qué se le sigue considerando “grande” [Putin alude a la G mayúscula de la sigla G7]— fue de solo el 29% del total […pero además del PIB mundial, tenemos que] casi la mitad del crecimiento mundial fue proporcionado directamente por los países de nuestra asociación [los BRICS] y el G7 solo aportó el 18%.
¿Cómo explica esta dinámica?
La respuesta es sencilla… Los estados del BRICS, donde vive cerca de la mitad de la población del planeta, poseen mercados internos enormes y dinámicos.
La respuesta es, entonces, que son economías capitalistas regidas por la teoría de Keynes: un capitalismo industrial en auge:
En nuestros países, las ciudades se desarrollan y crecen con fuerza. La urbanización está ocurriendo a ritmo bastante rápido y las empresas nacionales [son] cada vez más, actores de peso en el mercado global.
Con “muchas historias de éxito corporativo (capitalista) como estas en nuestros países”:
[…] Tech Mahindra de la India ofrece soluciones digitales [… incluso de] IA. La empresa china Huawei […] gigante tecnológico de alcance global. […] la brasileña Embraer [… tercer lugar mundial en fabricación de aviones y sólida] dentro de la industria aeroespacial. La empresa DP World de Emiratos Árabes Unidos opera eficazmente en el sector de la logística. La rusa Rosatom es […] número uno en el campo de la energía nuclear con fines pacíficos.
Sobre todo, Putin inpugna la hipocresía occidental que asume la competencia como “vaca sagrada” “absolutamente intocable”, mientras – intentando recuperar “su antiguo liderazgo” – monopolizan y arrebatan revocándola, incluso desde el “nivel estatal”, bajo formas bélicas de destrucción de instalaciones industriales y logísticas de oleoductos, [NordStrem 2]; e […] intentos de bloquear corredores de transporte internacionales [Ormuz], capturar buques marítimos y […aplicar] restricciones ilegales [y] amenazas [:las] sanciones secundarias contra […quienes] defienden sus propios intereses nacionales.
Los empresarios asistentes – dice Putin – podrían “citar cientos de tales ejemplos”. Él ofrece el de Rusia: “se [le] han impuesto más de 30,000 sanciones. Casi el doble que contra todos los países del mundo juntos”.
La enseñanza es que la competencia piratesca y bélica, consecuencia del monopolismo imperialista entrado en desesperación guerrerista, es la forma original de presentarse el fascismo. Siendo el núcleo del que brotan las ulteriores formas del fascismo: ideológicas y psicosociales, mediáticas o partidistas, incluidas las figuras contrahechas del nacionalismo sometidas por el imperialismo para tales funciones.
La segunda enseñanza es el modo en que Rusia combatió la embestida monopolista guerrerista:
En condiciones sumamente complejas actuó con confianza en sus propias fuerzas, apoyándose en las capacidades de las empresas nacionales, la ciencia, la tecnología, la educación, nuestras escuelas de ingeniería, nuestra gente y los ciudadanos de Rusia. [Logrando] resultados positivos. Hemos fortalecido la soberanía nacional y [enfatiza] estamos desarrollando vínculos con socios fiables y predecibles. En solo 4 años, la geografía de nuestro comercio exterior ha cambiado radicalmente.
Poniéndose en marcha cambios estructurales en la economía rusa que la han hecho más fuerte, resistente y móvil. […] En los últimos 3 años, las tasas económicas en Rusia superaron el promedio mundial. Entre 2023 y 2025, el PIB aumentó un 10,3% y el desempleo cayó a un nivel récord, históricamente récord para nosotros, del 2,3%.
Profundizando la enseñanza, señala:
Hemos dado luz verde a innovaciones tecnológicas a gran escala con la implementación de inteligencia artificial, sistemas autónomos, plataformas digitales y herramientas financieras modernas. Además, estas innovaciones se basan principalmente en soluciones rusas propias, así como en los desarrollos de nuestros socios de los BRICS. Todo esto demuestra una vez más que incluso en condiciones de estrictas restricciones externas es posible establecer objetivos ambiciosos y alcanzarlos con éxito.
Además, fíjate, un descubrimiento sorprendente:
… Los países que iniciaron las sanciones [contra Rusia, experimentan efectos contraproducentes…:]de déficit presupuestario…[deuda pública incrementada] y recesión industrial. Esto no son conjeturas, son datos de sus propias estadísticas […] un hecho de la vida [:para] las principales economías de la Eurozona […] una caída de la producción industrial del 8% en los últimos años es mucho para ellos.
Aquí tenemos la clave, Fernanda:
El pus fascista le brota al capitalismo occidental de envidia e impotencia ante los BRICS. Abriéndose, ciertamente –no “Caos” ni “Barbarie”, tampoco “Ingobernabilidad”, como creen otros, sino— , una transición histórica de lucha por la soberanía, precisamente, porque se trata del MOMENTO MALTHUSIANO DEL HUNDIMIENTO DE LA HEGEMONÍA MUNDIAL DE EU con su propia lógica y gobernabilidad fascista.
Por eso – como denunció Putin recién en Valday— Occidente desea destruir Rusia y – por lucro a toda costa, añado—busca desencadenar la Tercera Guerra Mundial, mientras
EU interfiere en las elecciones brasileñas –la “B” de los BRICS— aprovechando, claro, puntos débiles del gobierno de Lula; quien perdió la primera vuelta contra Flávio Bolsonaro, peligrando perder la elección. Evidenciándose la ideología Woke como flagrante punto débil de Lula, como análogamente mostraron el triunfo de Milei y la derrota de Kamala contra Trump, como reconoce Alexandria Ocasio Cortés.
Sea que Lula pierda o gane, la cuestión crucial que la izquierda mexicana (sobre todo MORENA) tiene que responder –ya para 2027, no digamos para 2030— es: ¿la ideología Woke/Agenda 2030 es realmente de izquierda? En la inteligencia de que todo el pueblo de México también la responderá.
[1] Cfr. George Orwell; “Notas sobre el nacionalismo” (1945); en …
[2] Texto tomado de la página https://www.youtube.com/watch?v=tNDucGR_pZA
[3] El mundo moderno capitalista: “atraviesa una etapa de profundas transformaciones estructurales. Esto se debe a que en lugar de los antiguos líderes [los países capitalistas occidentales] que estuvieron a la vanguardia del crecimiento económico en la segunda mitad del siglo pasado, ahora están surgiendo nuevos motores de desarrollo [capitalista, los BRICS]”. Y redondea así su idea: En el mundo humano esto siempre ocurre así y en la economía [capitalista] esto sucede inevitablemente. Constantemente ocurren cambios. El mundo está cambiando.

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