* Este hallazgo podría mejorar la exploración minera ecológica, usando plantas como indicadores de depósitos minerales subterráneos.
* También abre posibilidades para remediación ambiental, como eliminar metales de aguas contaminadas usando plantas y microbios.
HELSINKI, 20 de octubre de 2025.- En los bosques boreales del norte de Finlandia, un hallazgo sorprendente está redefiniendo la manera de entender la relación entre los árboles y los metales del subsuelo.
Investigadores han identificado nanopartículas de oro dentro de las agujas del abeto rojo (Picea abies), un hallazgo que va más allá de la simple curiosidad científica. Detrás de este fenómeno se encuentra una red compleja de microorganismos endófitos – bacterias que viven dentro de las plantas – y que podrían ser clave para métodos de exploración minera más ecológicos y menos invasivos.
Las bacterias presentes en las agujas del abeto no solo sobreviven, sino que parecen tener un papel activo en la formación de partículas sólidas de oro, transformando el metal de su forma soluble a su estado elemental dentro del tejido vegetal.
Este proceso ocurre en un microambiente creado por biofilms bacterianos, estructuras pegajosas y protectoras donde las bacterias se agrupan y modifican la química local.
Este descubrimiento, liderado por el equipo de la Universidad de Oulu y el Servicio Geológico de Finlandia, profundiza en los mecanismos bioquímicos que permiten a las plantas reflejar lo que ocurre bajo tierra, no solo por la absorción pasiva de elementos, sino por interacciones activas entre plantas y microbios.
La exploración biogeoquímica ya se utilizaba para detectar metales al analizar vegetación. Sin embargo, este estudio suma una nueva dimensión: la presencia de ciertos microorganismos como indicadores de oro subterráneo.
Al identificar comunidades microbianas asociadas con nanopartículas de oro – como Cutibacterium o Corynebacterium – se abre la posibilidad de diseñar herramientas de detección más sensibles y específicas. Esto no solo puede reducir el número de perforaciones exploratorias innecesarias, sino también disminuir el impacto ambiental en zonas sensibles o protegidas.
Este enfoque es especialmente valioso en regiones donde la minería enfrenta crecientes exigencias de sostenibilidad. Por ejemplo, en Finlandia, donde se encuentra la mina de oro de Kittilä, la más grande de Europa, la integración de métodos bioquímicos con tecnologías geofísicas ya comienza a aplicarse como parte de una estrategia para minimizar la huella ecológica de la actividad extractiva.
Uno de los aspectos más prometedores de este hallazgo es su aplicación en la remediación de aguas contaminadas por metales.
En ambientes acuáticos cercanos a zonas mineras, las plantas y sus microbios podrían actuar como filtros naturales, atrapando metales pesados a través de procesos similares a los observados en las agujas de abeto.
Ya existen proyectos piloto en Escandinavia que investigan el uso de musgos acuáticos y bacterias endémicas para eliminar metales como arsénico o cadmio de cursos de agua contaminados. La idea de aprovechar la biomineralización – el proceso biológico de formación de minerales – no solo permite restaurar ecosistemas, sino también recuperar metales de valor en sistemas de tratamiento pasivo.
Aunque el estudio aporta pruebas sólidas, todavía queda mucho por entender. La variabilidad entre árboles, incluso dentro de la misma zona, indica que factores como la ruta del agua, la diversidad microbiana y las condiciones estacionales pueden alterar significativamente el proceso.
Los siguientes pasos requieren experimentos controlados, donde se siga el recorrido del oro desde el suelo hasta la formación de nanopartículas, comprobando cómo interactúan microbios específicos con el oro disuelto. También es clave ampliar el estudio a otras especies vegetales y ecosistemas, especialmente en zonas con diferentes tipos de rocas y minerales.
Este enfoque integrador – que une botánica, microbiología, geología y nanotecnología – podría revolucionar la manera en que se entienden los ciclos de los metales en la naturaleza, y cómo se puede trabajar con ellos sin destruir su entorno.
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