HONG KONG, 04 de septiembre de 2026.- En 1996 el hijo de un magnate de Hong Kong era secuestrado, el joven Victor Li, el hijo de Li Ka-shing, había caído en manos de un gran criminal, Cheung Tze-keung, alias «Big Spender», un gángster conocido por secuestrar, robar, traficar y asesinar, un buen tipo
Cheung reclamó dos mil millones de dólares de Hong Kong (KH$), una barbaridad de dinero, unos 200 millones de dólares, pero Li no tenía esa cifra disponible, más de todo el circulante en Hong Kong, eso sí, pudo reunir 1380 millones, Cheung, imagínense, más contento que nunca.
De hecho, dicho rescate le permitió hasta entrar en el Guiness, pero he aquí un problema ¿Qué hacer con el dinero?
El mafioso criminal no entendía por qué Li Ka-shing mantenía la compostura como si fuese lo más normal del mundo, es que Li se culpaba a sí mismo, era un tipo modesto y muy inteligente y sabía que todo esto era su culpa por no haber protegido lo suficiente a su hijo.
Li en aquel entonces usaba un traje sencillo y un reloj Seiko de 50 dólares ¿Cuanto dinero tiene? andaba por los 31,000 millones de dólares. Un tipo que llega a esta altura obviamente no podía descuidarse y lo hizo, por eso estaba tranquilo, se lo «merecía».
Cheung había secuestrado Victor Li con dos AK 47, siete pistolas y un pequeño equipo, demasiado fácil. Lo que no era fácil era ¿Qué hacer con tanto dinero en efectivo?
Tengan en cuenta que Hong Kong es ínfimo, es una ciudad solamente, en esa época era un dominio británico, actualmente es parte de China pero con sus propias reglas, no es algo fácil manejar ese dinero donde obviamente te van a atrapar.
Cheung llamó a Li luego de cobrar el rescate.
– ¿Para qué me llama?
– Bueno, mire, es que soy un jugador empedernido, y siempre pierdo todo mi dinero, ¿que me puede recomendar para invertir el dinero?
Si, el secuestrador de su hijo le pedía consejos sobre ¡Cómo invertir el dinero!
Bueno, de más está decir que Li sólo le aconsejó que aproveche el dinero y no juegue nunca más, que tenía suficiente para ser feliz durante varias vidas, que se fuese bien lejos y viviese una vida plena.
Curiosamente Li nunca hizo la denuncia, pero Cheung nunca dejó de hacer de las suyas aun con tanto dinero a su merced. Al año siguiente trató de secuestrar al jefe de la administración, algo así como el gobernador local, como venganza ya que habían arrestado a su socio. Hasta la policía encontró 800 Kg de explosivos que había conseguido para realizar algunos atentados contra el gobierno.
Cheung se escapó a Guangdong en China, pero aun habiendo sobornado a casi todos los policías chinos, fue atrapado junto a sus 35 secuaces. Estaba planificando secuestrar al millonario de los casinos de Macao Stanley Ho, es que había perdido unos 200 millones jugando en sus locales.
En 1998 lo enjuiciaron, Cheung confesó todo en el primer día, no dio muchas vueltas, fue sentenciado a muerte y fusilado en Guangzhou.
El rumor siempre estuvo, se dice que Li tuvo mucho que ver en la captura de Cheung, nunca se sabrá del todo pero lo cierto es que no le hizo caso al millonario que le recomendó lo mejor posible, andate lejos y viví tu vida como un rey, no, la codicia pudo más.
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