* Ellos pensaron que ella se había quedado sin comida
NUEVA DELHI, 30 de septiembre de 2026.- Durante mucho tiempo, Tejaswinee alimentaba a los cuervos que visitaban su balcón con pequeños trozos de galleta. Pero un día se quedó sin suficiente comida y decidió no alimentarlos.
A la mañana siguiente, encontró algo inesperado sobre las baldosas: varios trozos de pan.
Ella creyó que los cuervos habían notado que dejó de alimentarlos y habían llevado comida al pensar que se había quedado sin nada.
Nadie puede saber con certeza qué ocurrió, pero lo más curioso es que, después de cambiar las galletas por almendras sin sal, los cuervos volvieron a dejar pan en su balcón.
Quizás fue casualidad o quizás aquellos cuervos simplemente recordaban a la persona que siempre les daba de comer.
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