* Christine Dawood relató que tuvo que esperar nueve meses para recibir los restos de ambos, los cuales llegaron en diminutas cajas debido a las condiciones extremas en las que ocurrió el incidente
LONDRES, 13 de mayo de 2026.- Christine Dawood, viuda de Shahzada Dawood y madre de Suleman Dawood, rompió el silencio sobre el doloroso proceso que vivió tras la tragedia del submarino Titan, donde perdió a su esposo y a su hijo de 19 años durante la fallida expedición hacia los restos del Titanic en junio de 2023.
En una entrevista con el periódico británico The Guardian, relató que tuvo que esperar nueve meses para recibir los restos de ambos, los cuales llegaron en diminutas cajas similares a «cajas de zapatos», debido a las condiciones extremas en las que ocurrió la implosión del sumergible.
«No recibimos los cuerpos hasta nueve meses después. Bueno, cuando digo cuerpos, me refiero a los restos que quedaron. Venían en dos cajas pequeñas, como cajas de zapatos», expresó la mujer.
Christine reveló además que originalmente ella sería una de las pasajeras del Titan, pero decidió ceder su lugar a su hijo Suleman en el último momento, una decisión que hoy carga con profundo dolor.
Explicó que lo recuperado del fondo marino era apenas una especie de «masa fangosa» o «lodo», compuesta por restos imposibles de identificar completamente sin pruebas de ADN. Según contó, los investigadores lograron separar únicamente pequeñas partes correspondientes a Shahzada y Suleman.
«No encontraron gran cosa. Tienen una gran pila que no pueden separar, todo ADN mezclado, y me preguntaron si yo también quería un poco. Pero dije que no, solo lo que ustedes saben que es Suleman y Shahzada», narró.
Shahzada y Suleman formaban parte de las cinco personas a bordo del sumergible Titan, operado por OceanGate, que desapareció el 18 de junio de 2023 durante una expedición turística para observar los restos del Titanic en el Atlántico Norte.
La embarcación perdió contacto con su buque de apoyo aproximadamente dos horas después de iniciar el descenso. Días más tarde, los investigadores localizaron restos a unos 300 metros del Titanic y concluyeron que eran compatibles con una «implosión catastrófica».
Pese al dolor, Christine aseguró que saber que la muerte fue instantánea le dio cierta paz. «Lo primero que pensé fue: gracias a Dios. Cuando dijeron que era catastrófico, supe que Shahzada y Suleman ni siquiera lo sabían. Un momento estaban allí y al siguiente ya no», recordó.
«Saber que no sufrieron ha sido muy importante. Ya no están, pero la forma en que se fueron hace que, de alguna manera, sea más fácil», concluyó.
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