* La estructura, cuya luz es extremadamente tenue, desafía los límites de lo que puede considerarse una galaxia. El instrumento OSIRIS+ del Gran Telescopio de Canarias fue clave para su estudio
MADRID, 21 de abril de 2026.- España vuelve a situarse en la vanguardia de la astronomía moderna tras participar en el hallazgo de una estructura hasta ahora desconocida que orbita la galaxia de Andrómeda, un descubrimiento recogido en un estudio enviado a Astronomy & Astrophysics y disponible ya en arXiv. Se trata de un objeto extremadamente tenue que desafía los límites de lo que se considera una galaxia. El hallazgo, denominado Andrómeda XXXVI, ha sido identificado como una posible galaxia enana ultradébil, un tipo de estructura que orbita grandes galaxias como la de Andrómeda. Su singularidad radica en que apenas cuenta con unas 40 estrellas, una cifra sorprendentemente baja para su clasificación.
Desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía, dependiente del CSIC, la investigadora Joanna Sakowska declaró al medio IFL Science que este objeto se sitúa «en el límite de lo que consideramos una galaxia». A pesar de su escasa población estelar, su tamaño (unos 200 años luz) y su luminosidad encajan con otras galaxias satélite conocidas. Este descubrimiento plantea interrogantes clave sobre la diferencia entre galaxias enanas y cúmulos globulares, ya que ambos tipos de estructuras comparten características similares. Sin embargo, los cúmulos suelen ser agrupaciones densas con miles de estrellas, mientras que Andrómeda XXXVI presenta una composición mucho más dispersa.
Los científicos reconocen que todavía existen incógnitas relevantes, como su distancia exacta, su edad o su composición química. Para resolver estas dudas será necesario recurrir a instrumentos de alta precisión como el telescopio espacial Hubble.
Además, este tipo de objetos podría formar parte de una población aún no detectada. «Andrómeda XXXVI apunta a la posibilidad de una población extremadamente débil de satélites esperando ser descubiertos», explicó Sakowska, lo que abre una nueva línea de investigación en el estudio del universo.
La relevancia del hallazgo no se limita a la identificación de una nueva estructura. También tiene implicaciones directas en los modelos cosmológicos actuales, especialmente en el modelo estándar basado en la materia oscura fría. Según las estimaciones, Andrómeda debería albergar cerca de 90 galaxias satélite, aunque actualmente solo se han confirmado unos 40.
El descubrimiento ha sido posible gracias a la colaboración entre ciencia profesional y ciudadanía. El astrofotógrafo amateur Giuseppe Donatiello detectó inicialmente lo que parecían ser dos estructuras sospechosas en imágenes del proyecto Pan-Andromeda Archaeological Survey. Sin embargo, no fue hasta su posterior análisis con el instrumento OSIRIS+ del Gran Telescopio Canarias cuando se pudo corroborar de qué se trataba.
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