* Tras volverse viral, las plataformas comenzaron a vender lotes de tarjetas SIM como «materia prima dorada» y surgieron cursos y kits para aficionados; los expertos advierten que la promesa de un enriquecimiento rápido puede conducir a envenenamientos, explosiones y delitos ambientales.
PEKÍN, 04 de febrero de 2026.- De basura a lingote de oro: Qiao es un refinador profesional de metales preciosos que trabaja en Huizhou, provincia de Guangdong, en el sur de China. El 20 de enero, publicó un video donde lo mostraba vertiendo pilas de tarjetas SIM usadas y chips de telecomunicaciones desechados en tambores con productos químicos, filtrando el material y finalmente fundiéndolo para obtener un lingote de oro.
El resultado fue una barra de aproximadamente 191 a 192 gramos de oro, con un valor de alrededor de 200,000 yuanes, es decir, entre 27 y 29 dólares, dependiendo del tipo de cambio.
Las imágenes, que muestran líquidos coloridos, vapores y el brillo metálico de la barra final, le valieron a Qiao el apodo de «alquimista» y obtuvieron millones de visitas en tan solo unos días.
Aunque muchos espectadores creyeron que el oro provenía exclusivamente de tarjetas SIM, el propio Qiao aclaró más tarde que el material procesado incluía casi dos toneladas de chatarra electrónica industrial, especialmente chips chapados en oro y componentes del sector de las telecomunicaciones.
La extracción de oro de los residuos electrónicos es un proceso químico complejo, conocido en la industria del reciclaje como refinación de metales preciosos. En términos generales, consta de cuatro pasos principales:
– Preparación y molienda
Las placas de circuitos, chips, tarjetas SIM y otros componentes se separan de los plásticos y las piezas no metálicas y se trituran en fragmentos muy pequeños. El objetivo es exponer la mayor cantidad posible de superficies metálicas recubiertas de oro, plata u otros metales valiosos.
– Disolución química (agua regia)
El paso más crítico es disolver el oro con una mezcla extremadamente corrosiva llamada Agua regiaEsta solución, compuesta de ácido nítrico concentrado y ácido clorhídrico, puede disolver el oro y otros metales, formando una solución líquida cargada de iones metálicos. Sin embargo, también puede liberar gases tóxicos y causar quemaduras graves al contacto con la piel.
– Precipitación y filtración
A continuación, se añaden reactivos que precipitan el oro, formando un lodo o fango aurífero en el fondo de los recipientes. Este residuo se filtra, se lava y se seca, eliminando cualquier impureza, disolvente o ácido restante.
– Fusión y refinación final
El polvo de oro resultante se calienta en hornos o crisoles hasta que se funde, formando una pieza sólida, como la barra que mostró Qiao. En instalaciones profesionales, el refinado puede incluir pasos adicionales para aumentar la pureza del metal, acercándolo al oro casi puro.
Todo este ciclo puede durar semanas, requiere un control estricto de la temperatura, el pH y la ventilación, y genera residuos peligrosos que necesitan un tratamiento especializado para evitar contaminar el suelo, el agua y el aire.
El video viral llevó a muchas personas a creer que simplemente coleccionar tarjetas SIM viejas los haría ricos, pero los números cuentan una historia diferente.
– Estudios y profesionales del sector estiman que una tarjeta SIM moderna contiene menos de 0.001 gramos de oro, en muchos casos algo así como unos pocos miligramos o incluso fracciones de miligramo.
– Esto implica que se necesitarían cientos de miles de tarjetas (del orden de 400,000 unidades) para acercarse a los aproximadamente 191 gramos extraídos por Qiao.
– Un experto informó, por ejemplo, que extrajo sólo 1.93 gramos de oro de 9.7 kilogramos de tarjetas SIM e IC antiguas, lo que demuestra que la concentración de oro es extremadamente baja.
En las tarjetas y chips, el oro no está en cables gruesos ni en capas gruesas, sino en un revestimiento ultrafino sobre contactos de cobre o níquel.
Este recubrimiento sirve para evitar la corrosión y garantizar un contacto eléctrico confiable, no para almacenar valor.
En otras palabras, el «oro de los chips» existe, pero es más un detalle de ingeniería que un tesoro escondido de fácil acceso.
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