MÉXICO, 04 de diciembre de 2025.- Desde el pasado 25 de noviembre, 16 escuelas públicas de Tlaxcala cambiaron oficialmente su nombre al de María Josefa Ortiz Téllez-Girón, dejando atrás el de Josefa Ortiz de Domínguez, informó el jefe del Departamento de Estadística de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE), Alberto Montiel Mendoza, quien detalló que se trata de 12 primarias, tres preescolares y una telesecundaria.
El funcionario explicó que esta iniciativa nació tras la proclama del Grito de Independencia encabezada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum el pasado 15 de septiembre, donde utilizó el apellido original de la heroína de la Independencia. «Nuestra presidenta la nombró como Josefa Ortiz Téllez-Girón, que es su segundo apellido, y a partir de ahí comenzó un proceso de reflexión histórica», comentó Montiel.
De acuerdo con el jefe de departamento, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros retomó el planteamiento y se comprometió, durante un evento en Zacualpan, a que todas las escuelas oficiales con el nombre «Josefa Ortiz de Domínguez» dejarán de incluir el apellido del esposo. «Es un acto para evitar reproducir el patriarcado y corregir una imposición colonial que no corresponde al legado de doña Josefa», afirmó.
Montiel explicó que el cambio no sería simbólico, sino formal. El proceso implicó modificar los registros del Sistema de Identificación de Centros de Trabajo, así como los sellos institucionales de cada plantel.
La ceremonia oficial se llevó a cabo en la primaria Josefa Ortiz de la comunidad de Tepepa, Yauhquemehcan, donde se hizo el cambio oficial en el estado.
El funcionario subrayó que las escuelas fueron convocadas desde el pasado 08 de octubre para conocer el proceso y recibir una información sobre el significado histórico del cambio. «No es una decisión arbitraria, sino más bien quitar algo arbitrario que se impuso al denominarla de Domínguez», puntualizó.
Según Montiel, el objetivo fue reivindicar la identidad original de la insurgente, quien nunca firmó con el apellido de su esposo. «En ningún documento aparece ella como ‘de Domínguez’. Es una forma de reconocerla en su propio derecho», dijo.
Sobre la recepción en las escuelas, el funcionario reconoció que existen opiniones diversas, pero destacó que el proceso fue incluyente. «No tratamos de imponer un solo sentido de opinión. Escuchamos todas las voces porque es un ejercicio de deconstrucción de un modelo patriarcal y colonialista», explicó.
Para involucrar a la comunidad educativa, la SEPE lanzó el concurso «Pinta a Josefa», dirigido exclusivamente a los alumnos de las 16 escuelas que cambiaron de nombre.
El certamen contó con dos categorías: una para estudiantes de preescolar a tercero de primaria, y otra para alumnos de cuarto de primaria a tercero de secundaria. Hubo cinco premios por categoría, entre ellos sets de Legos y audífonos.
Montiel Mendoza concluyó que este proceso formó parte del nuevo enfoque de la Nueva Escuela Mexicana, que promueve la participación activa de la comunidad y el rescate de la memoria histórica. «Estamos corrigiendo una omisión histórica con respeto y reflexión, no con imposición. Es un acto de justicia simbólica hacia una de las mujeres más importantes de nuestra historia», expresó.
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