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¿Qué cuesta más de asimilar, que tardara 2,600 años en crecer o que buena parte de esa madera acabara sirviendo de estaca para una viña?

WASHINGTON, 29 de julio de 2026.- Ese árbol empezó a crecer cuando en Roma todavía gobernaban los reyes etruscos. Tardó unos 2,600 años en alcanzar ese tamaño. A los hombres de la fotografía les bastaron un par de días para tumbarlo.

Es la Sierra Nevada de California, década de 1890. La pieza triangular apoyada contra el tronco no es un adorno: es la muesca, el corte que los leñadores hacían con hachas y sierras de dos hombres para dirigir la caída del árbol antes de terminar de serrarlo por el otro lado. Solo esa cuña pesaba más que varias toneladas de madera. El hombre posa sobre el tocón con la misma naturalidad con la que alguien posaría sobre una acera, porque el diámetro de esos troncos superaba con frecuencia los ocho o nueve metros.

Estas talas no respondían solo a la demanda de madera. En la Costa Este muchos se negaban a creer que existieran árboles de semejante tamaño. En 1892 se abatió el llamado Árbol General Noble, de más de tres mil años según el conteo posterior de sus anillos, y se cortó en secciones para reconstruirlo en la Exposición Universal de Chicago de 1893. El resultado fue el contrario al esperado: el público, convencido de que aquello no podía ser una sola pieza, empezó a llamarlo «el engaño de California». Un año antes había corrido la misma suerte el llamado Mark Twain Tree, de más de 1,300 años, destinado al Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

Lo que casi nadie contaba en la época es lo que pasaba después de la caída. La madera de secuoya gigante es sorprendentemente quebradiza, y muchos de estos árboles milenarios se hacían pedazos al golpear el suelo pese a los lechos de ramas que preparaban para amortiguar el impacto. Según estimaciones de los años treinta, en algunas zonas taladas la mitad de la madera se quedó pudriéndose donde cayó porque no merecía la pena recogerla. Lo poco que se aprovechaba terminaba, muchas veces, convertido en estacas para viñedos, postes de valla o cajas de embalaje.


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