WASHINGTON, 17 de julio de 2025.- Annabelle, la muñeca maldita más famosa del mundo vuelve a estar en el centro de la polémica y esta vez, la historia tiene un giro verdaderamente inquietante, luego de que Dan Rivera, investigador paranormal y cuidador oficial de la muñeca, muriera de forma repentina mientras lideraba la escalofriante gira Devils on the Run en Gettysburg, Pensilvania, considerada una de las ciudades más embrujadas de Estados Unidos.
Rivera, de 54 años, fue hallado inconsciente en su hotel. Los registros de emergencia revelan que hubo una llamada de reanimación (RCP) en curso para un hombre de su edad.
Horas después, la Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra (NESPR), donde era investigador principal, confirmó su fallecimiento. Hasta ahora, la causa de su muerte sigue siendo un misterio.
La gira Devils on the Run llevaba a Annabelle a recorrer el país en una serie de eventos sobrenaturales que colgaban el cartel de «agotado» en cada parada.
Sin embargo, este tour generó controversia desde el inicio, ya que por primera vez se sacó a Annabelle de su vitrina bendecida para exhibiciones públicas.
Aunque muchos lo veían como un espectáculo más, los creyentes del mundo paranormal advirtieron que esto era una peligrosa provocación.
La última parada de Rivera fue Gettysburg, donde compartió con el público historias de apariciones, objetos malditos y la leyenda real de Annabelle. Allí mismo relató cómo él mismo construyó la caja sagrada que la contiene, utilizando madera bendecida e incrustaciones de cruces.
Días antes de su fallecimiento, la gira ya había sido rodeada de sucesos extraños: una desaparición inexplicable de la muñeca durante un evento, un incendio en un hotel embrujado en Luisiana, un apagón parcial en Pensilvania y hasta la fuga de reclusos de una prisión cercana.
Las redes sociales de inmediato se llenaron de toda clase de especulaciones sobre una posible «maldición activa» y ahora, con la muerte de Rivera, la paranoia ha tomado nuevo impulso.
Rivera, de 54 años, fue hallado inconsciente en su hotel. Los registros de emergencia revelan que hubo una llamada de reanimación (RCP) en curso para un hombre de su edad.
Horas después, la Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra (NESPR), donde era investigador principal, confirmó su fallecimiento. Hasta ahora, la causa de su muerte sigue siendo un misterio.
La gira Devils on the Run llevaba a Annabelle a recorrer el país en una serie de eventos sobrenaturales que colgaban el cartel de «agotado» en cada parada.
Sin embargo, este tour generó controversia desde el inicio, ya que por primera vez se sacó a Annabelle de su vitrina bendecida para exhibiciones públicas.
Aunque muchos lo veían como un espectáculo más, los creyentes del mundo paranormal advirtieron que esto era una peligrosa provocación.
La última parada de Rivera fue Gettysburg, donde compartió con el público historias de apariciones, objetos malditos y la leyenda real de Annabelle. Allí mismo relató cómo él mismo construyó la caja sagrada que la contiene, utilizando madera bendecida e incrustaciones de cruces.
Días antes de su fallecimiento, la gira ya había sido rodeada de sucesos extraños: una desaparición inexplicable de la muñeca durante un evento, un incendio en un hotel embrujado en Luisiana, un apagón parcial en Pensilvania y hasta la fuga de reclusos de una prisión cercana.
Las redes sociales de inmediato se llenaron de toda clase de especulaciones sobre una posible «maldición activa» y ahora, con la muerte de Rivera, la paranoia ha tomado nuevo impulso.
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