MÉXICO, 21 de abril de 2026.- ¿Conocen la historia de Panchito? En un pueblito, este perrito se pasaba los días afuera de la escuela. Nadie sabía qué buscaba, pero él nunca faltaba; simplemente se quedaba ahí, observando en silencio.
Un buen día, la maestra decidió abrirle la puerta… y ese fue el comienzo de todo. La escuela dejó de ser un edificio para convertirse en su hogar.
Pasaron los años y llegó el día más esperado: la graduación.
Cuando mencionaron su nombre, el lugar quedó en completo silencio. Ahí iba Panchito, caminando orgulloso con su toga y su birrete de lado, moviendo la cola con una alegría que contagiaba a todos.
Panchito quizás no sabía leer un diploma, pero entendía perfectamente que ese momento era el premio a su lealtad y constancia.
Hoy, en ese pueblo, tienen un lema que todos deberíamos recordar: «Si Panchito pudo… ¡tú también puedes!»
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