* La conmovedora promesa de Clara Gantt
WASHINGTON, 13 de agosto de 2026.- El sargento de primera clase Joseph E. Gantt desapareció en noviembre de 1950, mientras combatía en la Guerra de Corea del Norte.
Más tarde se supo que fue capturado por las fuerzas chinas y que murió en marzo de 1951, a los 26 años, en un campo de prisioneros.
Durante décadas, su esposa Clara pasó una vida de total incertidumbre sin conocer con certeza su destino. Decidió no volver a casarse, conservando fotografías y recuerdos de su esposo mientras esperaba que algún día regresara a casa.
Los restos del sargento fueron entregados a Estados Unidos en 2006. Sin embargo, tuvieron que pasar otros siete años antes de que pudieran ser identificados de forma oficial mediante análisis forense.
En diciembre de 2013, Clara, a sus 94 años, acudió al aeropuerto de Los Ángeles para recibir el féretro cubierto con la bandera estadounidense. Aunque utilizaba una silla de ruedas, se levantó con esfuerzo para verlo llegar.
«Él era mi esposo y yo seguía siendo su esposa», expresó Clara al recordar la promesa que había mantenido durante toda su vida.
Joseph fue sepultado con honores militares en California. Meses después, el entonces presidente Barack Obama conmovió al país al relatar su historia durante el tradicional discurso del Día de los Caídos (Memorial Day) de 2014.
Clara no pudo recuperar los años que el conflicto les arrebató. A pesar de todo, consiguió cumplir lo que había prometido: esperar hasta que el hombre que amaba finalmente volviera a casa.
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