* Las ancianas ayudan a sus clientes con pequeñas tareas del hogar, dando consejos o haciendo compañía.
TOKIO, 07 de agosto de 2025.- En Japón se ha puesto de moda un nuevo tipo de negocio donde las personas mayores y los jóvenes se puede ayudar mutuamente. En un país cada vez más envejecido y donde el trabajo ocupa la mayor parte del tiempo, hay quien acude a los ancianos para poder encontrar un momento de paz.
Y con esta premisa ha nacido el servicio OK Obacchan, que se traduciría como Ok abuela. Por 3,000 yenes la hora (17.48 euros) y otros 3,000 yenes como precio base por el trayecto, personas mayores de entre 60 y 94 años ayudan a jóvenes con el día a día.
Desde cuidar de niños, enseñar a cocinar o cuidar la casa hasta ser un «apoyo» en momentos difíciles, quienes trabajan en este servicio se convierten en las abuelas de sus clientes. Contar con la presencia de un abuelo es esencial para muchas personas, especialmente a la hora de tomar grandes decisiones.
Actualmente Ok Obaachan cuenta con más de 100 mujeres en su flota. Todas ellas forman parte la compañía Client Parteners, fundada en 2011, y especializada en este tipo de servicios. Porque, aunque pueda parecer extraño, lo cierto es que para muchas personas, contar con una abuela solo es una manera de poder hablar y pedir consejo como si fuera alguien de la familia.
Además, también es una ayuda económica y social para las mujeres que forman parte de este servicio. En Japón, el 25% de las personas mayores siguen trabajando ante la falta de un buen plan de jubilaciones. Por ello, Ok Obaachan es una manera de que sigan activas y relacionándome con el resto de la sociedad en un trabajo creado a su medida.
Sin embargo, no todo el mundo está contento con esta medida. Mientras que hay quien sí estaría dispuesto a contratar a una abuela o a formar parte de la platilla, también hay quien se preocupa por la salud de las personas mayores. «Creo que es importante sentirse necesitado», «me daría pena que le pasara algo», «no creo que sea una buena idea que trabajen siendo tan mayores» o «a mí me gustaría poder ayudar a la gente», ha sido algunos de los comentarios más destacados.
TOKIO, 07 de agosto de 2025.- En Japón se ha puesto de moda un nuevo tipo de negocio donde las personas mayores y los jóvenes se puede ayudar mutuamente. En un país cada vez más envejecido y donde el trabajo ocupa la mayor parte del tiempo, hay quien acude a los ancianos para poder encontrar un momento de paz.
Y con esta premisa ha nacido el servicio OK Obacchan, que se traduciría como Ok abuela. Por 3,000 yenes la hora (17.48 euros) y otros 3,000 yenes como precio base por el trayecto, personas mayores de entre 60 y 94 años ayudan a jóvenes con el día a día.
Desde cuidar de niños, enseñar a cocinar o cuidar la casa hasta ser un «apoyo» en momentos difíciles, quienes trabajan en este servicio se convierten en las abuelas de sus clientes. Contar con la presencia de un abuelo es esencial para muchas personas, especialmente a la hora de tomar grandes decisiones.
Actualmente Ok Obaachan cuenta con más de 100 mujeres en su flota. Todas ellas forman parte la compañía Client Parteners, fundada en 2011, y especializada en este tipo de servicios. Porque, aunque pueda parecer extraño, lo cierto es que para muchas personas, contar con una abuela solo es una manera de poder hablar y pedir consejo como si fuera alguien de la familia.
Además, también es una ayuda económica y social para las mujeres que forman parte de este servicio. En Japón, el 25% de las personas mayores siguen trabajando ante la falta de un buen plan de jubilaciones. Por ello, Ok Obaachan es una manera de que sigan activas y relacionándome con el resto de la sociedad en un trabajo creado a su medida.
Sin embargo, no todo el mundo está contento con esta medida. Mientras que hay quien sí estaría dispuesto a contratar a una abuela o a formar parte de la platilla, también hay quien se preocupa por la salud de las personas mayores. «Creo que es importante sentirse necesitado», «me daría pena que le pasara algo», «no creo que sea una buena idea que trabajen siendo tan mayores» o «a mí me gustaría poder ayudar a la gente», ha sido algunos de los comentarios más destacados.
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