WASHINGTON, 25 de mayo de 2026.- Para atraer pareja, las perezosas hembra literalmente gritan sin parar hasta que aparece un macho.
Las perezosas son famosas por su ritmo glacial, pero la temporada de apareamiento revela un lado sorprendentemente enérgico y vocal de estos mamíferos arbóreos.
Una vez al mes, las perezosas de tres dedos entran en un periodo de celo de siete días donde sus niveles de actividad aumentan un impresionante 200 por ciento.
Para señalar su disponibilidad, emiten silbidos agudos parecidos a los de un pájaro que se intensifican en frecuencia hasta que están llamando cada 10 a 15 minutos.
Esta señal vocal crea un mapa acústico urgente para los machos cercanos, que viajarán a través del dosel para localizar la fuente de los gritos agudos. Y siguen así hasta que llega un macho.
Mientras las perezosas de tres dedos confían en el sonido, sus primas de dos dedos utilizan una estrategia química más discreta para encontrar pareja.
Descubre más desde Fernanda Tapia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

