* El ministerio de defensa japonés pone su atención en unos drones de cartón
* El costo unitario se sitúa por debajo de los $3000 dólares, contra millones de dólares de las aeronaves de guerra existentes.
* La empresa producirá en serie a bajo costo, con posibilidades de uso para misiones de reconocimiento y ataques en enjambre.
* El gobierno impulsa el desarrollo de productos de doble uso que puedan emplearse tanto en el ámbito civil como en el militar.
TOKIO, 01 de abril de 2026.- Takumi Yamaguchi es el joven japonés que está al frente de Airkamuy, la empresa japonesa que quiere producir drones de cartón desechables.
Si los ensayos siguen avanzando bien, el Ministerio de Defensa podría adoptar este dron. Entre sus posibles misiones se incluyen tareas de reconocimiento y ataques en enjambre con pequeñas bombas.
Presentado por la empresa japonesa AirKamuy Inc. en la exposición DSEI 2025, el dron de ala fija está fabricado con cartón biodegradable reforzado con resinas ecológicas. El modelo se llama AirKamuy 150 y está pensado para ser ensamblado en cinco minutos a partir de un kit que se transporta en planchas de cartón, lo que permite transportar más de 500 unidades en un contenedor de 20 pies. Por eso, en algunas fuentes, lo han denominado el «drone de origami».
El dron, de 1.7 metros de largo y 1.8 metros de envergadura, dispone de una capacidad de carga útil de 1.5 kg, un alcance máximo de 150 km, si velocidad mínima es de entre 45 km/h y la máxima está en unos 120 km/h. Su autonomía es de 1‑2.5 h. El coste unitario se sitúa por debajo de los $3000 dólares, mucho menos que los drones tradicionales de Japón. En la información disponible no se especifican la envergadura, la longitud ni la masa máxima al despegue del AirKamuy 150.
AirKamuy 150 está pensado para múltiples usos: vigilancia fronteriza en áreas de difícil acceso, operaciones en enjambres para saturar defensas aéreas, blanco aéreo, entrenamiento contra UAV y simulación de amenazas, así como detección de riesgos NBQR mediante tiras de prueba adheridas al fuselaje. Su bajo precio lo hace apto también para misiones de logística ligera y, al ser desechable, puede emplearse en roles «kamikaze» o de ataque de bajo costo. El año de creación coincide con su presentación en 2025.
Yamaguchi, graduado en Ingeniería Aeronáutica por la Universidad de Nagoya, trabajó en 2022 en el área de apoyo financiero a startups del Banco Mizuho. Tras recibir una invitación de clientes interesados en usar drones para rescates en montaña, participó en un concurso en Hokkaido, experiencia que lo impulsó a fundar su propia empresa.
– Los drones de cartón llegan al frente de defensa: el reto de una startup japonesa llama la atención del Ministerio de Defensa
– La empresa quiere comenzar su producción en serie de bajo coste, con posibilidades de uso para misiones de reconocimiento y ataques en enjambre.
– El gobierno impulsa el desarrollo de productos de doble uso que puedan emplearse tanto en el ámbito civil como en el militar.
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