WASHINGTON, 30 de julio de 2025.- El 26 de enero de 2022, el escultor Dan Medina empezó su día a las 04:30 horas. Sacó una estatua de bronce de 72.5 kilos de su auto e inició una caminata solitaria hasta las colinas de Calabasas, California, para instalar su pieza. Ahí, desde el amanecer hasta el atardecer, su emotiva escultura en tributo a Kobe Bryant y su hija, Gigi, parecía admirar la belleza del paisaje. Medina quiso conmemorar el segundo aniversario del accidente de helicóptero en el que perdieron la vida junto con otras siete personas.
Tras llevar su escultura de bronce al lugar del accidente, que se ha convertido en un memorial improvisado, el artista espera iniciar un diálogo con las autoridades para instalar la pieza de forma permanente en el lugar o cerca del sitio. En la pieza, Kobe tiene su mano sobre el hombro de Gigi mientras comparten una mirada cálida. Bajo el brazo de Gigi hay una pelota de baloncesto, un guiño al legado de Kobe y al deporte que también practicaba Gigi.
Medina pasó 90 minutos arrastrando la escultura colina arriba, superando varios obstáculos (incluyendo que su carrito se haya roto a medio camino). Siguió adelante, cargando cada pieza individualmente, porque sabía que eso era lo que Kobe le habría aconsejado.
«No soy el mayor fan de los deportes, pero el legado de Kobe, para mí, va mucho más allá del basquetbol», compartió Medina. «Era un (intelectual), hablaba varios idiomas, era un ávido lector. He conocido a gente que dice que él casi era el padre sustituto o el tutor sustituto de sus hijos por la forma en que hablaba».
Para Medina también era importante a incluir a todas las víctimas del trágico accidente, ocurrido cuando la niebla desorientó al piloto y este se estrelló contra la colina. Todos los pasajeros, incluido el piloto, fallecieron en el accidente. Medina incluyó los nombres de todas las víctimas en el pedestal de la escultura, junto con la frase «los héroes van y vienen, pero las leyendas son para siempre».
A lo largo del día, mientras la gente acudía a rendir tributo, los fans se tomaron fotografías con la estatua. Para Medina, fue una experiencia conmovedora ver el efecto que su creación tuvo en los demás. «Hoy muchos padres lloraron en mis brazos», dijo.
El escultor del sur de California también está trabajando en una versión de tamaño natural de la estatua, que le encantaría ver instalada en el centro de Los Ángeles. Hasta entonces, espera que su decisión espontánea de erigir la estatua inicie un diálogo con el gobierno condado de Los Ángeles sobre darle a la escultura un hogar público y permanente.
Tras llevar su escultura de bronce al lugar del accidente, que se ha convertido en un memorial improvisado, el artista espera iniciar un diálogo con las autoridades para instalar la pieza de forma permanente en el lugar o cerca del sitio. En la pieza, Kobe tiene su mano sobre el hombro de Gigi mientras comparten una mirada cálida. Bajo el brazo de Gigi hay una pelota de baloncesto, un guiño al legado de Kobe y al deporte que también practicaba Gigi.
Medina pasó 90 minutos arrastrando la escultura colina arriba, superando varios obstáculos (incluyendo que su carrito se haya roto a medio camino). Siguió adelante, cargando cada pieza individualmente, porque sabía que eso era lo que Kobe le habría aconsejado.
«No soy el mayor fan de los deportes, pero el legado de Kobe, para mí, va mucho más allá del basquetbol», compartió Medina. «Era un (intelectual), hablaba varios idiomas, era un ávido lector. He conocido a gente que dice que él casi era el padre sustituto o el tutor sustituto de sus hijos por la forma en que hablaba».
Para Medina también era importante a incluir a todas las víctimas del trágico accidente, ocurrido cuando la niebla desorientó al piloto y este se estrelló contra la colina. Todos los pasajeros, incluido el piloto, fallecieron en el accidente. Medina incluyó los nombres de todas las víctimas en el pedestal de la escultura, junto con la frase «los héroes van y vienen, pero las leyendas son para siempre».
A lo largo del día, mientras la gente acudía a rendir tributo, los fans se tomaron fotografías con la estatua. Para Medina, fue una experiencia conmovedora ver el efecto que su creación tuvo en los demás. «Hoy muchos padres lloraron en mis brazos», dijo.
El escultor del sur de California también está trabajando en una versión de tamaño natural de la estatua, que le encantaría ver instalada en el centro de Los Ángeles. Hasta entonces, espera que su decisión espontánea de erigir la estatua inicie un diálogo con el gobierno condado de Los Ángeles sobre darle a la escultura un hogar público y permanente.
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