MADRID, 23 de julio de 2025.- El Alzhéimer y nuestra salud bucal estarían ligadas por una bacteria dañina que afecta encías y accede al cerebro. Diferentes estudios confirman esta hipótesis que se había planteado años atrás. Las personas con esta patología tienen en común una enzima que provoca la periodontitis crónica. Si bien no se conocen con exactitud las causas del Alzhéimer, la gingivitis favorece su desarrollo.
Una hipótesis que se comenzó a discutir en el 2,010 está de nuevo en la actualidad con las últimas publicaciones sobre esta enfermedad. Sucede que se ha encontrado el patógeno que provoca la gingivitis en pacientes con Alzhéimer. El 96% de ellos tenía en su cerebro ‘Porphyromonas gingivalis’.
La bacteria se traslada al cerebro y excreta una enzima dañina que genera destrucción de neuronas. De allí, la pérdida de memora y la degeneración característica del Alzhéimer. La gingipaina es la responsable del daño cerebral y sus posteriores secuelas. No es la causa única ni concluyente, pero los expertos están seguros que es un camino muy importante de investigación.
Se han realizado también experimentos con ratas de laboratorio. Se les introdujo el patógeno de la periodontitis crónica y los resultados fueron positivos. La infección oral alcanza al cerebro y produce beta amiloide, una bacteria que se relaciona de manera directa con Alzhéimer.
En un principio, los oponentes a estas teorías sostenían que la infección oral se originaba después de contraer la enfermedad de la memoria. Las personas con demencia no tienen la capacidad de mantener una buena higiene bucal. Por tal motivo, la aparición de gingivitis podía ser posterior al Alzhéimer.
Las pruebas de ADN que se han realizado últimamente comprueban lo contrario, con las comprobaciones realizadas en pacientes fallecidos. Solo un alto porcentaje posee el daño en las células nerviosas del cerebro. Esto permite concluir que la infección oral se da primero y es un factor influyente en el avance hacia el cerebro. La consecuencia posterior es la aparición de enfermedades mentales.
La conexión encontrada entre la infección de las encías y el Alzhéimer abre un nuevo camino de prevención. El cepillado de los dientes y la utilización de hilo dental es una forma de evitar infecciones. Asimismo, si existen antecedentes familiares es fundamental realizar mayores controles con la Clínica Dental de confianza.
Una hipótesis que se comenzó a discutir en el 2,010 está de nuevo en la actualidad con las últimas publicaciones sobre esta enfermedad. Sucede que se ha encontrado el patógeno que provoca la gingivitis en pacientes con Alzhéimer. El 96% de ellos tenía en su cerebro ‘Porphyromonas gingivalis’.
La bacteria se traslada al cerebro y excreta una enzima dañina que genera destrucción de neuronas. De allí, la pérdida de memora y la degeneración característica del Alzhéimer. La gingipaina es la responsable del daño cerebral y sus posteriores secuelas. No es la causa única ni concluyente, pero los expertos están seguros que es un camino muy importante de investigación.
Se han realizado también experimentos con ratas de laboratorio. Se les introdujo el patógeno de la periodontitis crónica y los resultados fueron positivos. La infección oral alcanza al cerebro y produce beta amiloide, una bacteria que se relaciona de manera directa con Alzhéimer.
En un principio, los oponentes a estas teorías sostenían que la infección oral se originaba después de contraer la enfermedad de la memoria. Las personas con demencia no tienen la capacidad de mantener una buena higiene bucal. Por tal motivo, la aparición de gingivitis podía ser posterior al Alzhéimer.
Las pruebas de ADN que se han realizado últimamente comprueban lo contrario, con las comprobaciones realizadas en pacientes fallecidos. Solo un alto porcentaje posee el daño en las células nerviosas del cerebro. Esto permite concluir que la infección oral se da primero y es un factor influyente en el avance hacia el cerebro. La consecuencia posterior es la aparición de enfermedades mentales.
La conexión encontrada entre la infección de las encías y el Alzhéimer abre un nuevo camino de prevención. El cepillado de los dientes y la utilización de hilo dental es una forma de evitar infecciones. Asimismo, si existen antecedentes familiares es fundamental realizar mayores controles con la Clínica Dental de confianza.
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