* «Un apretón de manos es un apretón de manos», le dijo Thomas Cook a Joseph Feeney cuando lo llamó para contarle que había ganado el Powerball
WASHINGTON, 29 de mayo de 2026.- La amistad verdadera existe y estos hombres lo confirmaron. Thomas Cook y Joseph Feeney, dos amigos de Wisconsin, cumplieron una promesa hecha hace más de tres décadas atrás al compartir USD 22 millones ganados en la lotería Powerball.
Todo comenzó en 1992, cuando Cook y Feeney, durante una de sus habituales salidas de pesca, sellaron un acuerdo con un apretón de manos: si alguno de ellos ganaba la lotería, compartirían el premio. 28 años después, el 10 de junio de 2020, Cook compró un boleto de Powerball en una estación de servicio en Menomonie, Wisconsin, y, para su asombro, fue el boleto ganador. Si bien el episodio data de hace cuatro años, recién ahora se conocen los detalles de la historia.
«¿Me estás cargando?», exclamó Feeney cuando su amigo lo llamó para darle la noticia, según publicó NBC. La reacción inicial de Feeney fue de incredulidad, pero pronto se dio cuenta de la realidad: un apretón de manos seguía siendo un apretón de manos, y Cook cumpliría su palabra.
Los dos amigos optaron por recibir el premio en efectivo, que ascendía a USD 16.7 millones. Tras el pago de impuestos, cada uno de ellos se llevó a casa USD 5.7 millones, según un comunicado de la Lotería de Wisconsin. «El poder de la amistad y un apretón de manos ha valido la pena. Estoy emocionado por ellos, ¡su día de suerte ha llegado!», declaró Cindy Polzin, directora de la Lotería de Wisconsin.
La noticia de esta notable historia se divulgó rápidamente y demostró la importancia de la lealtad en las relaciones. La promesa mantenida por Cook no solo impresionó a su amigo y a la comunidad local, sino también a las audiencias de medios internacionales que recogieron el relato. Durante una entrevista con la Lotería de Wisconsin, Cook reflexionó sobre el momento en el que se dio cuenta de la victoria: «Fue toda una experiencia. Cuando leí los primeros dos o tres números, me congelé», explicó. Incluso su esposa quedó en shock al enterarse de la noticia.
Cook y Feeney no revelaron planes extravagantes para su patrimonio. De todos modos, el dueño del boleto ganador renunció a su empleo inmediato para pasar más tiempo con su familia, mientras que Feeney, un bombero retirado, planea disfrutar de su tiempo libre haciendo viajes por carretera con su esposa y sus amigos, una actividad que ya habían realizado anteriormente. «Podemos perseguir lo que nos haga sentir cómodos».
Descubre más desde Fernanda Tapia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

