TOKIO, 21 de octubre de 2026.- En Japón, incluso algo tan sencillo como el cartón puede convertirse en una herramienta muy útil después de un desastre natural.
En numerosos centros de evacuación se utilizan camas elevadas de cartón y sistemas de separación para mejorar las condiciones de las personas que han tenido que abandonar sus hogares. Estas camas evitan que los evacuados tengan que dormir directamente sobre el suelo, mientras que las divisiones permiten crear pequeños espacios privados para descansar, cambiarse de ropa o permanecer junto a la familia.
Tras el terremoto de la península de Noto de 2024, este tipo de soluciones volvió a utilizarse. Además de las tradicionales camas y separadores, se instalaron refugios interiores fabricados con cartón que podían montarse rápidamente dentro de gimnasios y otros centros de evacuación, proporcionando mayor privacidad y aislamiento.
Son estructuras ligeras, relativamente económicas, fáciles de transportar y rápidas de montar. Un ejemplo de cómo un material cotidiano puede ayudar a ofrecer algo fundamental en una emergencia: un poco más de comodidad, intimidad y dignidad.
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