* Según un estudio en ratones, ante la falta de medicinas disponibles contra esa enfermedad y el fracaso de algunos ensayos, científicos en California rastrearon una gran base de datos de medicamentos ya existentes.
WASHINGTON, 03 de agosto de 2025.- Ante la escasez de tratamientos para detener o revertir el Alzhéimer, los científicos están recurriendo a fármacos contra el cáncer como un posible medio para frenar el deterioro cognitivo.
Los casos de Alzhéimer están aumentando en Estados Unidos y en todo el mundo debido al envejecimiento de la población, y no existe una cura para esta enfermedad. Los intentos de desarrollar tratamientos que ralenticen su progreso, en lugar de disminuir los síntomas, han fracasado con frecuencia.
Solo dos medicamentos – las terapias de anticuerpos Leqembi y Kisunla – están actualmente aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) para frenar la progresión de la enfermedad en sus primeras etapas, pero los científicos afirman que sus beneficios son limitados.
Algunas farmacéuticas han pausado o abandonado sus programas de desarrollo de fármacos para el Alzhéimer debido al fracaso de los ensayos clínicos. Otras buscan usar medicamentos existentes para combatirlo, incluidos fármacos para bajar de peso.
Con esto en mente, investigadores de la Universidad de California en San Francisco han llevado a cabo una búsqueda de fármacos ya existentes que puedan usarse para tratar el alzhéimer, lo que reduciría además el plazo para ponerlos a disposición de los enfermos. Analizaron así una base de datos de más de 1,300 fármacos de diversas clases, incluyendo antipsicóticos, antibióticos, antifúngicos y quimioterapia. Posteriormente, examinaron cómo estos fármacos afectaban la expresión génica.
Su estudio, publicado en la revista científica Cell, identifica dos fármacos contra el cáncer como los mejores candidatos: combinados, parecen frenar o revertir los síntomas de Alzhéimer en ratones. Uno de los fármacos se usa habitualmente para tratar el cáncer de mama; el otro, ante los tumores de colon y pulmón.
El Alzhéimer er se asocia con cambios significativos en la forma en que se expresan los genes en el cerebro, lo que provoca un aumento en la producción de ciertas proteínas y una disminución en la de otras. Estos desequilibrios pueden alterar la función cerebral y contribuir a síntomas como la pérdida de memoria.
Menos de 90 fármacos en la base de datos de los investigadores revirtieron la expresión de genes característicos relacionados con el Alzhéimer en células cerebrales humanas. Y cinco fármacos en particular parecieron reducir el riesgo de Alzhéimer en pacientes reales, según los registros médicos electrónicos. Los autores finalmente seleccionaron dos de esos fármacos, ambos aprobados por la FDA para tratar el cáncer, para probarlos en ratones.
«No esperábamos que los fármacos contra el cáncer fueran los más prometedores», explicó Marina Sirota, coautora del estudio y directora del Instituto de Ciencias de la Salud Computacional Bakar de la Universidad de California en San Francisco.
Los autores indicaron que el letrozol, un fármaco contra el cáncer de mama, parecía alterar la expresión genética en las células nerviosas. Y el irinotecán, un fármaco contra el cáncer de colon y de pulmón, parecía alterar la de las células gliales, que sustentan el sistema nervioso. El Alzhéimer puede destruir células nerviosas y provocar la proliferación de células gliales, lo que genera inflamación en el cerebro.
En un estudio de 2020, los pacientes con cáncer de mama que recibieron letrozol mostraron menos probabilidad de desarrollar alzhéimer que los que no lo recibieron. Los supervivientes de cáncer colorrectal tratados con irinotecán también presentaron un menor riesgo de Alzhéimer, según otro estudio de 2021.
Después de probar los medicamentos en ratones, los autores del estudio concluyeron que la combinación de dos fármacos revirtió la degeneración cerebral y mejoró la memoria de los animales que habían desarrollado síntomas del Alzhéimer al envejecer.
WASHINGTON, 03 de agosto de 2025.- Ante la escasez de tratamientos para detener o revertir el Alzhéimer, los científicos están recurriendo a fármacos contra el cáncer como un posible medio para frenar el deterioro cognitivo.
Los casos de Alzhéimer están aumentando en Estados Unidos y en todo el mundo debido al envejecimiento de la población, y no existe una cura para esta enfermedad. Los intentos de desarrollar tratamientos que ralenticen su progreso, en lugar de disminuir los síntomas, han fracasado con frecuencia.
Solo dos medicamentos – las terapias de anticuerpos Leqembi y Kisunla – están actualmente aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) para frenar la progresión de la enfermedad en sus primeras etapas, pero los científicos afirman que sus beneficios son limitados.
Algunas farmacéuticas han pausado o abandonado sus programas de desarrollo de fármacos para el Alzhéimer debido al fracaso de los ensayos clínicos. Otras buscan usar medicamentos existentes para combatirlo, incluidos fármacos para bajar de peso.
Con esto en mente, investigadores de la Universidad de California en San Francisco han llevado a cabo una búsqueda de fármacos ya existentes que puedan usarse para tratar el alzhéimer, lo que reduciría además el plazo para ponerlos a disposición de los enfermos. Analizaron así una base de datos de más de 1,300 fármacos de diversas clases, incluyendo antipsicóticos, antibióticos, antifúngicos y quimioterapia. Posteriormente, examinaron cómo estos fármacos afectaban la expresión génica.
Su estudio, publicado en la revista científica Cell, identifica dos fármacos contra el cáncer como los mejores candidatos: combinados, parecen frenar o revertir los síntomas de Alzhéimer en ratones. Uno de los fármacos se usa habitualmente para tratar el cáncer de mama; el otro, ante los tumores de colon y pulmón.
El Alzhéimer er se asocia con cambios significativos en la forma en que se expresan los genes en el cerebro, lo que provoca un aumento en la producción de ciertas proteínas y una disminución en la de otras. Estos desequilibrios pueden alterar la función cerebral y contribuir a síntomas como la pérdida de memoria.
Menos de 90 fármacos en la base de datos de los investigadores revirtieron la expresión de genes característicos relacionados con el Alzhéimer en células cerebrales humanas. Y cinco fármacos en particular parecieron reducir el riesgo de Alzhéimer en pacientes reales, según los registros médicos electrónicos. Los autores finalmente seleccionaron dos de esos fármacos, ambos aprobados por la FDA para tratar el cáncer, para probarlos en ratones.
«No esperábamos que los fármacos contra el cáncer fueran los más prometedores», explicó Marina Sirota, coautora del estudio y directora del Instituto de Ciencias de la Salud Computacional Bakar de la Universidad de California en San Francisco.
Los autores indicaron que el letrozol, un fármaco contra el cáncer de mama, parecía alterar la expresión genética en las células nerviosas. Y el irinotecán, un fármaco contra el cáncer de colon y de pulmón, parecía alterar la de las células gliales, que sustentan el sistema nervioso. El Alzhéimer puede destruir células nerviosas y provocar la proliferación de células gliales, lo que genera inflamación en el cerebro.
En un estudio de 2020, los pacientes con cáncer de mama que recibieron letrozol mostraron menos probabilidad de desarrollar alzhéimer que los que no lo recibieron. Los supervivientes de cáncer colorrectal tratados con irinotecán también presentaron un menor riesgo de Alzhéimer, según otro estudio de 2021.
Después de probar los medicamentos en ratones, los autores del estudio concluyeron que la combinación de dos fármacos revirtió la degeneración cerebral y mejoró la memoria de los animales que habían desarrollado síntomas del Alzhéimer al envejecer.
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