Ella fue la más pequeña de cuatro hermanas y un hermano, su padre fue clérigo de origen irlandés y su madre murió a poco más de un año después de haberla dado a luz en Thornton, Yorkshire un 17 de enero. Justo el mismo año de su nacimiento su padre fue nombrado rector de Haworth, pueblo situados en el condado de West Yorkshire, Inglaterra por lo que tuvieron que mudarse.
Cuando Anne tenía cumplidos los cuatro años de edad, se vio alejada de sus hermanas mayores pues las cuatro fueron enviadas al colegio de Ciergy Daughters en Cowan Bridge, Lancashire. Fue la tuberculosis quien matara a dos de ellas en el colegio, fue eso y las pésimas condiciones del colegio que el Padre decidió sacar a las otras dos del internado.
La muerte de su Madre y sus hermanas marcó de por vida la creatividad de Anne con un sello imborrable desprovisto de elementos romantico-amorosos y el cual se puede leer en las páginas de sus libros y en sus poemas. Mientras tanto, ella y sus otras dos hermanas cuidaban del hermano de la familia, muy mimado a quien se le permitía todo.
Ya habiendo pasado varios años el hermano se volvió alcohólico y se entregó al opio, situación que aprovechó Anne para escribir bajo el seudónimo de Acton Bell la novela LA INQUILINA DE WILDFELL HALL, novela duramente criticada en su tiempo por la crudeza del tema y por mostrar la independecia de una esposa frente a su marido, y que actualmente es considerada una de las primeras novelas feministas muy apreciada debido a la gran calidad descriptiva de una situación muy delicada, la violencia de género y el efecto del alcoholismo en las vidas de quienes directa o indirectamente lo sufren.
Anne Brontë murió de las mismas causas que sus hermanas, de tuberculosis un 28 de mayo a la corta edad de 29 años. Sus últimas palabras fueron dedicadas a su hermana quien nunca se separó de su lecho de muerte
-Ten valor, Charlotte, ten valor…