Por Paulina García M.

Dice el dicho que “el primer beso lo dice todo” y esto es verdad, ya que cuando besamos no sólo experimentamos un cúmulo de sensaciones, sino que a través de éste compartimos información genética que nos hace saber si estamos con la persona indicada, así lo indica la directora del Programa de Salud Sexual de la UNAM. Y no sólo eso, sino que en un beso se liberan endorfinas y adrenalina, además de que se queman calorías.

Pero, ¿sabías que dar un beso es una manifestación muy antigua?, se cree que tiene sus orígenes en los primates y otros animales que alimentaban a sus crías pasándose la comida directamente de boca a boca, aunque también se piensa que surgieron como un impulso de succión proveniente de la lactancia. 

El beso ha tenido un significado diferente en cada época y en cada cultura. En el siglo XV los nobles de Francia podían besar a la mujer que quisieran sin problema alguno, en cambio en Italia si un hombre besaba a una chica en público estaba obligado a casarse con ella. Por otro lado, durante la Edad Media cada que un señor y su vasallo sellaban un pacto de fidelidad, lo hacían dándose un beso en la boca. 

Actualmente, los besos no son socialmente aceptados en todos los países, mientras que en otros se pueden practicar sin restricciones. Así que, si tu país es uno de estos últimos, no dudes de disfrutar de un buen beso y de todos los beneficios que trae consigo.