Por Paulina García M.

Son varios los motivos que nos pueden orillar a tener preferencia por alguien mayor o menor que nosotros; así mismo, esta decisión tiene sus pros y sus contras.  

Si tú eres de los que prefiere salir con una persona mayor a ti, tal vez sea porque crees que son más maduras, esto ocurre en algunos casos, pero no siempre la edad es sinónimo de madurez. Otro punto a su favor es que, se dice que son personas más expertas en el ámbito sexual.

De igual manera, a cierta edad, el otro ya no se encuentra “jugando al romance”, sino que sabe lo que quiere y no anda con rodeos. Además de esto, por lo general ya tiene otros planes de vida, como casarse o formar una familia. Dependiendo de lo que tu desees en tu vida, esta situación puede ser una ventaja o desventaja para ti. 

Por otro lado, andar con alguien menor que tú también es una opción. Se tiene la creencia de que cuando una persona es muy joven, es más inocente, tiene las ilusiones a flor de piel y entrega todo su amor por completo. Aunado a ello, se piensa que, aunque no tiene mucha experiencia, tiene más energía en la cuestión sexual.

Al existir una diferencia de edades, es probable que el estilo de vida de cada miembro de la pareja sea completamente distinto, ya que mientras uno puede estar estudiando, el otro tal vez ya está trabajando. A su vez, a uno le puede gustar salir de antro, mientras que el otro prefiere hacer algo más relajado. Esto puede tener complicaciones si no se encuentra un punto de equilibrio entre las actividades que ambos realizan. 

 Sin embargo, muchas relaciones con grandes diferencias de edad han funcionado, pues ambos miembros de la pareja se complementan, tienen una buena comunicación y comprensión.