Por Paulina García M.

En ocasiones, algunas parejas pueden atravesar por ciertas crisis, debido a que las peleas son más constantes, los celos se intensifican, los desacuerdos entre ambos son cada vez mayores o la monotonía las alcanza. Éstos u otros motivos pueden llevarlas a decidir que lo mejor es “darse un tiempo”.

Alejarse temporalmente de una relación es el parteaguas para definir si la unión entre ambos puede volver a funcionar en el futuro o definitivamente no. “Es una pausa conjunta para reflexionar, tomar distancia de los enfrentamientos, poner en claro ideas y sentimientos y analizar con cabeza fría las fallas que se han tenido.” Así lo menciona la psicóloga María Elena López en su artículo Los pro y los contra de darse un tiempo en pareja.

Por otro lado, la psicóloga Ana Tulia Montañéz, señala en una entrevista que lo importante durante este proceso es: “reflexionar sobre lo positivo que tiene la pareja y que me hace sentir bien, pues esos son recursos que están a favor de la relación y se pueden recuperar”, también menciona que durante ese tiempo es necesario que ambas personas realicen una auto-reflexión respecto a sus propios comportamientos positivos y negativos. Así mismo, si se da una reconciliación en el futuro, es necesario que se hagan nuevos acuerdos basados en todo lo aprendido durante el tiempo de lejanía.

De forma que, “darse un tiempo” puede funcionar para algunas parejas, mientras que para otras no, pues depende de las circunstancias en las que se encuentren y las expectativas de cada uno. Lo cierto es que, dicho distanciamiento ayudará a definir el futuro de la relación.