¿Por qué la pornografía puede volverse una peligrosa adicción?

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Por Paulina García M. 


En la actualidad, gracias a las facilidades tecnológicas ha aumentado el consumo de material sexual en la web, así como las prácticas de cibersexo y de acuerdo con datos recopilados por PornHub, México se encuentra dentro del top 10 de los países que ven más pornografía.

Sin embargo, dicha práctica se puede convertir en una adicción, ya que cuando llevamos a cabo una actividad placentera, el cerebro libera un neurotransmisor llamado dopamina, la cual nos da una sensación de bienestar y “embriaga” nuestros sentidos, de forma que el cerebro nos incita a repetir la misma acción para volver a liberar esta sustancia.

De forma que, aunque ver pornografía puede ser un acto de entretenimiento; al igual que ocurre con las drogas o el alcohol, cuando se convierte en una dependencia la persona suele dedicar gran parte del día a dicha actividad, a tal grado de descuidar su trabajo y sus relaciones personales, así lo afirma Gabriela Orozco Calderón, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Asimismo, son varios las causas que pueden detonar esta adicción, algunas de ellos son de tipo psicológico, como: carencia afectiva, soledad, culpa, ansiedad, depresión, fracasos, haber tenido una pérdida, ya sea de trabajo, de un familiar o una ruptura amorosa, etc. 

Otros detonantes son físicos, como: cambios hormonales, insatisfacción sexual, impotencia sexual, eyaculación precoz, masturbación compulsiva o incluso haber sufrido maltrato físico o una violación, entre otras.

Así que, cuando se descuidan varios ámbitos de la vida y obligaciones por ver pornografía, a tal grado de que consumir contenido sexual se convierte en la actividad principal de los días, o incluso se prefiere ésta a tener relaciones con la pareja, puede tratarse de una adicción y en tal caso es necesario acudir con un terapeuta especializado en problemas sexuales.