Masaje canino, mejorando la vida de tu perro

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Por MVZ Marco Hernández Romero

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Tal vez te parezca extraño leer sobre el masaje para tu perro, pero se trata de una herramienta que sirve para corregir determinados desórdenes, promover la salud física y mental, agilizar la convalecencia, promover movilidad en la vejez, eliminar dolores musculares o torceduras, en parte para prevenir enfermedades y para brindar amor y una sensación de bienestar a nuestro perro.

Hasta no hace muchos años el masaje había sido severamente criticado, en relación con la salud humana y totalmente negado en la atención de la salud animal, pero ¿no resultaría lógico que muchas de las técnicas de masaje para humanos desarrolladas durante siglos, sean aplicadas también a los animales? Si pensamos por ejemplo que un futbolista tiene un médico, un kinesiólogo, un masajista, es decir, un entorno para salir al campo de juego con su cuerpo reparado y predispuesto a rendir al máximo, entonces también lo podríamos hacer con nuestras mascotas o bien con los perros de trabajo, para que de esta forma tengan un mejor rendimiento.

Te estarás preguntando cómo poderle dar un buen masaje a tu perro, el punto de los dedos y la palma de la mano son dos de las «caricias» más efectivas que podemos utilizar para hacer un masaje general. El primer punto es comenzar pasándole en forma de caricias la palma de la mano, esto le va a brindar confianza y va a hacer que de a poco se vaya relajando esto sobre todo en animales muy nerviosos o que estén poco acostumbrados al manejo. Luego se va incrementando la presión, siempre con la mano abierta y moviéndola en forma circular.

Tenemos que ir metódicamente, masajeando la columna y comenzando por la base del cuello, de adelante hacia atrás. Al llegar a las escápulas debemos bajar por cada costado. En los codos podemos abrazar con las manos el antebrazo, haciendo de cuenta que estamos desenroscando una tubería, hasta llegar a las manos, allí levantamos todo el miembro anterior y hacemos flexión y extensión primero suave, luego en la medida que se afloja un poco más fuerte. Volvemos a la columna y seguimos con los masajes de palma hasta el hueso de la cadera, ahí bajamos de la misma forma como hicimos en el miembro anterior. Realizados los masajes anteriores podemos volver a la cabeza, masajeamos la cara, mandíbulas, nuca, por el cuello en la zona inferior siempre masajeando; llegamos al pecho, tórax y abdomen; este masaje relajará a tu perro y le hará saber lo mucho que lo amas.

El otro tipo de masaje más común es empleando la punta de los dedos. Este tipo de masaje debe realizarse con dos o tres dedos extendidos y mantenidos juntos. La piel debe frotarse de un modo circular pasando de un área a otra sin perder contacto. Se va haciendo este tipo de masaje de la misma forma que se realiza con la palma de la mano, siguiendo un orden. Es importante que tomemos la responsabilidad de hacerle este tipo de sesiones a nuestra mascota por lo menos una vez a la semana. Esto no sólo permite que el animal tenga una mejor circulación, sino también que se sienta en plenitud física y mental. Por otro lado, nos ayuda a descubrir cualquier problema físico si apenas comienza y de esa forma que nuestro veterinario pueda resolverlo lo más rápido posible y con el mínimo de trauma para el animal. Se pueden encontrar puntos en donde nuestro perro sienta dolor, hay que observar si hay bultos o inflamaciones, ver si existen parásitos externos o no, si está lastimado o con zonas sin pelo. El masaje en pequeños animales debe hacerse en forma sincronizada y metódica, siempre empezando en el mismo punto y terminando en el punto que siempre se termina.