En la ciudad estadounidense de Glen Allen, decenas de familias se sorprendieron al despertar este domingo y ver en sus puertas televisores antiguos.

Algunas cámaras de seguridad captaron el momento en el que un hombre con un televisor en la cabeza dejaba estas antigüedades en cada puerta.

La policía recogió al menos 60 televisores del barrio.

Hasta ahora no se sabe nada del responsable, pero en noviembre pasado, ocurrió el mismo incidente.