En una tienda de conveniencia en Tucumán, Argentina, un sujeto realizó su tercer atraco en el día, pues ya había asaltado una farmacia y a una chica en la calle.

A punta de pistola le exige al cajero todo el dinero; cuando un cliente entra también lo amenaza.

Cuando termina su asalto, intenta guardar su pistola y sin querer se dispara, pese a la detonación, el ratero sube a su moto y 200 metros más adelante cae, por lo que fue trasladado a un hospital donde perdió la vida.