El boxeo, con su violencia y crueldad incluidas, es telón de fondo de este libro que también puede leerse como una suerte de reportaje muy intimista contado en primera persona. Es la historia de Thomas Page McBee, el primer boxeador transexual que peleó en el célebre Madison Square Garden de Nueva York ante “17 mil espectadores borrachos” como él mismo dice.

Y es que a diferencia de muchos aspirantes a boxeador amateur que sueñan con ser Campeón del mundo, el ahora periodista llegó al box por razones que además de acoso o miedo pasan por el rechazo y la aceptación. Así que la obra no gira en torno a gimnasios, entrenamiento, borracheras monumentales o coqueteos con la literatura y sus conocidos aficionados.

Sin embargo, el libro no lo dejará decepcionado pues el autor va separando cultura de biología al tiempo que da cuenta de su propia transformación en un entorno cultural “en el que demasiados hombres son tóxicos”. Con ello emprende un amplio examen de eso que llaman la masculinidad y su crisis, el poder entre géneros y otros tantos elementos que aportan para entender y comprender estos tiempos donde la identidad se va fragmentando y los significados del ser hombre se están transformando ante las nuevas circunstancias y fenómenos-movimientos a la vez globales locales como el #MeToo, o la furia reciente que sacudió el Ángel de la Independencia y que en vista de los agravios acumulados al parecer hasta se quedó corta.

Una recomendable lectura sobre la historia de un tipo que se sometió a la rudeza del box en defensa de la fragilidad frente a esos estereotipos de machín que están cada vez más desfasados.