“Nosotros creamos las herramientas y luego las herramientas nos crean a nosotros ”
Marshall McLuhan

De todos es sabido que las redes sociales son el nuevo campo de batalla, siendo la prueba los insultos disfrazados de debate, que bajo consignas llamadas #Hashtags buscan cambiar e imponer una opinión en el ciber espacio.

Tan es así que el Coronel español, Pedro Baños el mejor estudioso sobre geo estrategia moderna, dice que “no hay movimiento alguno o grupo revolucionario, con independencia de su ideario político y de la brutalidad y de la violencia con que se actúe para conseguir sus fines, que no empleé-y abuse-en su ideario de eslóganes, himnos y banderas de las palabras libertad, justicia, igualdad y por supuesto de democracia”, haciendo que en todo momento dudemos de los grupos que enarbolando esas consignas, busquen sólo sus intereses manipulando a los hombres, a la plebe, a las masas, que son sólo un instrumento mezquino para beneficio de las cúpulas y las elites.

Las redes sociales además de brindar anonimato bajo avatares, brindan intimidad, haciendo que diga uno cosas que tal vez en persona jamás podría decir, haciendo que hasta los más tímidos y cobardes sean los más osados en cuanto insultos y stalkeo se refiere.

Prueba de ello, es el exabrupto en contra de uno de los presidentes mexicanos, Felipe Calderón, quien en las redes sociales es tildado de beodo o borracho, e incluso de genocida, sin que tal vez alguno de los cibernautas lo haya visto beber una copa o visto en estado inconveniente.

Lo mismo aplica para los de la derecha que en cada tuit, insultan a los seguidores del presidente en turno, a quienes tildan de nacos o “Chairos”, cuando en realidad son gente que buscó un cambio y que de acuerdo a estudios realizados por PARAMETRIA, el 65% de los votantes de AMLO tienen estudios universitarios y su perfil oscila entre los 26 y 35 años (Sin Embargo, 12/07/2018), lo que desmiente los calificativos con los que se les señala en las redes sociales.

Como dice Edward Snowden en su libro “VIGILANCIA PERMANENTE” (Planeta 2019); “Aprendemos a hablar por imitación del discurso de los adultos que nos rodean, y en el proceso de ese aprendizaje acabamos imitando también opiniones, hasta que nos engañamos a nosotros mismos pensando que las palabras que utilizamos son nuestras”, lo que infiere que seguimos e insultamos por imitación y manipulación.

Al respecto, Robert Greene dice que “la racionalidad no es una facultad con la que se nace, sino que ésta se adquiere mediante instrucción y práctica” (Las Leyes de la Naturaleza Humana, Océano 2019), y es por ello que somos tan susceptibles para ser víctimas de la manipulación mediática, la cual funciona a través de sesgos o atajos mentales, que de acuerdo a los neurólogos, son la manera en cómo opera el cerebro para poder manejar el cúmulo de información con el que el cerebro es bombardeado diariamente.

De acuerdo a los estudiosos, los sesgos como el de CONFIRMACIÓN, hacen que sigamos ideas que confirmen la nuestra, lo cual queda ejemplificado también en el sesgo GRUPAL que se manifiesta en los clubes sociales y políticos donde buscamos la afinidad, compenetración y cobijo que reafirmen que estamos en lo correcto, aunque el tiempo y la historia, confirmen a veces lo contrario, en el entendido de que somos animales sociales que buscamos evitar el aislamiento a toda costa.

No hay que olvidar que, en las redes sociales, el sesgo de SUPERIORIDAD es el que hace que sobrevaloremos nuestras opiniones sobre las ajenas, denostando a los que no piensen como nosotros y más en la red social de Tuiter, donde los argumentos (por espacio de 140 caracteres) no son los adecuados pese a que, de acuerdo a estudios realizados, los usuarios de dicha aplicación, son los más activos políticamente hablando.

Al respecto, según estudios realizados por la empresa venezolana TENDENCIAS DIGITALES (19/09/2011) hay cinco tipos de usuarios de la red social, y esto son los siguientes:

  • Followers, quienes representan el 39%, y sólo se dedican a seguir cuentas (aunque el estudio no menciona si dentro de éste segmento se encuentran los Bots)
  • Información y Opinión, que representan el 20% y son los que en realidad interactúan y debaten en la popular red social.
  • Broadcasters; que son los medios de información y empresas que vuelcan información en la red social y que, de acuerdo al estudio, representan el 16%.
  • Sociales multimedia, que son el 13% y utilizan todas las herramientas de la red, siendo por lo tanto los más activos.
  • Marketers; quienes son el vértice de la pirámide y representan el 12% y son las empresas o particulares que utilizan la red social para promocionarse y hacer negocios.

Al respecto, Marta Peirano (EL ENEMIGO CONOCE EL SISTEMA, Debate 2019) cita a Richard Matthew Stallman, genio de la programación y padre de una licencia de propiedad intelectual llamada Licencia Pública General o GPL, quien dice que “Si los usuarios no tienen todas libertades, entonces no pueden controlar completamente el programa-lo que significa que es el programa el que controla al usuario- y el dueño quien controla al programa. Así que el programa es un instrumento que le da a su dueño poder sobre los usuarios”, lo que a todas luces infiere que, pese a que clamamos libertad en las redes al externar nuestra opinión, simplemente somos instrumento de alguien más.

Por lo anterior, la retahíla de tuits en torno a la presencia de Evo Morales en México, es una muestra de lo caldeado que se ponen los ánimos en las redes sociales, donde la mayoría de los usuarios repiten y re tuitean mensajes, sin muchas veces ver su contenido, sólo para hacer que los HASHTAGS tanto de un bando como del otro se posicionen y creen tendencia.

Vivimos en un mundo polarizado, compramos lo que los medios nos vendieron respecto al poder de las redes sociales y de cómo éstas influyeron en la PRIMAVERA ARABE (donde de acuerdo al activista Fawaz Rashed; “Usamos Facebook para agendar protestas, Twitter para coordinarnos y YouTube para contárselo al mundo”), cuando la realidad es como lo dice John Burger que “las manifestaciones son ensayos para la revolución porque a diferencia de la asamblea de trabajadores, los manifestantes se congregan en público para crear su función, en lugar de formarse en respuesta a una función determinada”.

Como dice Peirano; “La nueva consigna es viralizar sin esfuerzo, abrazar el contenido automático y maximizar la interconexión”, donde la ira y el odio son el engagment para la viralidad.

La periodista y autora española, nos comenta en las páginas de su libro citado, como tras salir a la luz la operación rusa INFEKTION, las reglas de la desinformación existentes fueron desmenuzadas por ex agente de la KGB Ilya Dzerkvelov, quien dice que “la primera regla de la desinformación es tirar la piedra lo más lejos posible para recogerla como un objeto encontrado, en éste caso por una agencia de gobierno local (…) donde los temas más recurrentes son extraídos de la misma sociedad a la que quieren intervenir. La campaña de desinformación empieza por identificar las grietas preexistentes para alimentarlas y llevarlas al extremo”.

Por todo lo anterior, podemos ver que hay una franca actividad por magnificar los errores omisiones de los políticos en turno en ésta Cuarta Transformación, además de hacer comparaciones rayando en lo absurdo sobre la situación mexicana, la boliviana y la venezolana, cuando pese a los pronósticos, México no ha caído en las garras del comunismo anarquista, tal como pregonaban los adversarios de YA SABES QUIEN.

No hay que olvidar que el asilo que se le brindó al ex mandatario, es similar al que se le brindó a León Trosky, Luis Buñuel, Hortensia Busi, Rigoberta Menchu entre otros.

Cabe agregar que los postulados de la Política Exterior Mexicana (Autodeterminación de los pueblos, No intervención, Solución pacífica de las controversias, Proscripción del uso de la fuerza, Igualdad jurídica de los Estados, Cooperación por la Paz y Lucha por la paz y la seguridad internacional) son los ejes que rigen una nación y no una facción política, por lo que en el caso del defenestrado Evo Morales, simplemente se siguieron los lineamientos que han regido a nuestro país en el ámbito mundial a través de su historia.

Podrían correr ríos de tinta e infinidad de caracteres para sustentar lo antes citado y debido a los sesgos mentales mencionados, los que piensen diferente, no cambiaran su opinión ni parecer, por lo que lo que busca el presente artículo es emitir una opinión sobre los peligros de la polarización y división, ya que, como mexicanos, debemos bregar juntos para sacar adelante este país y seguir exigiendo cuentas claras a la presente administración, así como a las pasadas.

Pese a que la polarización es promovida por el Ejecutivo, es de toral importancia que no se caiga en descalificaciones y que antes de engancharte en las redes sociales y de seguir HASHTAGS, antes de emitir un tuit, o de postear algo, lo hagas tras constatar que lo haces por convicción y no por hacer el juego a otros.

 

@borgestom