El fin de semana, mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador se encaminaba hacia su gira por los hospitales rurales en los municipios más pobres del estado de Chihuahua, alrededor de 50 personas procedentes de los pueblos tarahumaras iniciaron una marcha para manifestarse por el hambre que padecen en dichas comunidades. Mujeres, niños y hombres marcharon desde los municipios de Bocoyna y Guachochi y portaron pancartas con las leyendas “Tenemos hambre” y “Loera no escucha” para, posteriormente, dirigirse hacia el acceso a la comunidad de San Juanito, donde esperarían la llegada del presidente.

El motivo de su manifestación fue la falta de apoyo a sus comunidades, la insuficiencia de becas para alimentos y la inexistencia de programas de empleo temporal, los cuales aseguran les han sido retirados. Los rarámuris ya se habían manifestado el pasado 23 de junio por las mismas razones. Ante ello, “lograron” llegar a un acuerdo con el delegado federal, Juan Carlos Loera, para que se atendiera a las comunidades más vulnerables. Sin embargo, dicho convenio no se ha cumplido.

Las comunidades manifestantes buscan respuestas ante dicho incumplimiento:

“Queremos que se nos explique por qué estamos fuera de los programas, por qué nos quitan los apoyos. Somos gente de trabajo, no estamos pidiendo nada más que trabajo temporal y los programas para ayudar a las familias con comida”.

Por Ximena Delgado