Por Paulina García M.

Hay ocasiones en que después de mirar por la ventana el día nublado y la lluvia cayendo a raudales, quisieras quedarte abrigado en cama sin salir ni a la esquina. El clima frío puede provocar que nuestra motivación disminuya, pues de acuerdo con un estudio de la revista Emotion, los días grises en los que hay poca luz solar y un aumento de viento, tienden a disminuir el estado de ánimo positivo en las personas. 

Asimismo, algunos científicos afirman que en los sitios en donde está nublado la mayor parte del tiempo, los habitantes tienden a ser menos sociables, mientras que en los lugares en que existe un clima soleado, la gente es más alegre y tiene mayor contacto con los demás.

Es importante mencionar que, no todas las personas experimenten un cambio de ánimo durante el invierno; sin embargo, en el caso de muchas otras, el clima puede representar una afectación en su salud mental. Cuando esto se intensifica o es más prolongado, se conoce como “trastorno afectivo estacional” (TAE). Éste, tiene como principales características: falta de energía, pérdida de interés por realizar cualquier actividad que antes se disfrutaba, cambios en el peso o en el apetito, trastornos de sueño, sentirse desesperanzado o tener pensamientos de muerte. 

Estar triste en algunos días nublados no es motivo de preocupación, pero si crees presentar con frecuencia alguno de los síntomas antes mencionados, es importante que te acerques a un especialista de la salud mental para combatir dicho malestar.