A través de sus redes sociales, el payasito más popular de Ciudad Victoria, Raymundín, recibió una grata sorpresa en su trabajo; una de sus hijas la visitó vestida con toga y birrete tras graduarse como licenciada en Desarrollo Infantil.

El hombre que trabaja como despachador de gasolina, no pudo asistir a la ceremonia de su hija por lo que ésta la sorprendió.

En una entrevista comentó que se le hizo un nudo en la garganta y se sintió profundamente orgulloso.

Raymundín, además de ser despachador de gasolina, es payasito para fiestas infantiles desde hace 34 años; también fue músico grupero.

La fila de vehículos para que este payaso les atienda en la gasolinera, cada vez es más grande pues siempre lo hace con una sonrisa en cara.