Por Ximena Delgado

El sarampión es una enfermedad viral que se manifiesta por medio de erupciones cutáneas, algunos de sus síntomas incluyen tos, secreción nasal, fiebre, dolor de garganta e inflamación de los ojos. Se transmite fácilmente (por vía aérea, por contacto, por saliva), y afecta sobre todo a niños, sin embargo, se puede prevenir con tan sólo una vacuna. 

De acuerdo con datos recientes proporcionados por la OMS, el sarampión resurgió con fuerza en cuatro países europeos en los que la enfermedad se había dado por erradicada. Entre estos países se encuentran Reino Unido, Albania, Grecia y República Checa. La Organización mencionó que este resurgimiento de debe a un mal acceso a la atención médica y a la desconfianza que existe hacia las vacunas. 

Por ello, la Organización Mundial de la Salud hizo un llamado a las distintas poblaciones del mundo a intensificar y priorizar la vacunación. El presidente de la Comisión Regional Europea de Verificación de Eliminación de sarampión y de rubeola, Günter Pfaff, comentó lo siguiente:

“El retorno de la transmisión del sarampión es preocupante. Sin garantizar y mantener una cobertura inmunológica masiva entre las poblaciones, los niños y los adultos sufrirán inútilmente y, por desgracia, algunos morirán”.