NARCOS Y TERRORISMO

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“Ningún hombre está verdaderamente solo cuando tiene un enemigo ”

Lawrence S. Kubie

Cuando congresistas americanos, urgieron a su gobierno equiparar al narco con terrorismo, las alarmas se encendieron, en virtud de que pese a los lamentables hechos que suscitaron esas voces (el crimen artero de la familia México-Estadounidense Le Baron), y a que pese a que los narcos mexicanos han superado en violencia a los yihadistas islámicos, el tildarlos de terroristas sería un pretexto para que fuerzas norteamericanas, so pretexto de combatir el terrorismo cercano a su frontera, procedan a enviar tropas para intervenir militarmente en el territorio nacional.

La historia, que es la memoria de los pueblos, nos ha mostrado como nuestro vecino del norte, desde que lanzó la famosa doctrina Monroe “AMERICA PARA LOS AMERICANOS”, ha enarbolado la bandera de la libertad y la democracia para intervenir militarmente (de manera velada o directa) en países que no siguen una política acorde a sus intereses.

Ejemplos de ello lo tenemos en la expedición punitiva, organizada por el gobierno estadounidense para perseguir y castigar al líder revolucionario Francisco Villa, quien logró la primera invasión a suelo americano al incursionar el Columbus; Nuevo México, cuando el otrora héroe romántico patrocinado por los americanos, osó atacar el poblado citado el 9 de marzo de 1916.

En respuesta al ataque, el gobierno americano mandó 4800 elementos del ejército americano, bajo el mando de Pershing (incluyendo a los jóvenes George Patton y Douglas Mc Arthur), quienes por espacio de 11 meses incursionaron en el territorio nacional, para intentar capturar al bandido, sin lograr su cometido, saliendo del territorio nacional, sólo porque fueron convocados por su gobierno, que estaba ya preparándose para combatir en las trincheras de Europa, tras el hundimiento del barco mercante Lusitania, donde murieron ciudadanos americanos, sirviendo sus muertes de pretexto para acabar con el aislacionismo.

Es por ello que, pese a que en la legalidad el gobierno americano sólo les congela las cuentas a las organizaciones tildadas de terroristas, así como prohibir cualquier trato con cualquiera de sus miembros, deja abierta la posibilidad de que puedan incursionar tropas de comando en defensa de ciudadanos americanos que, su gobierno considere que están en peligro.

Es menester que el actual gobierno de López Obrador, vea que al crimen organizado no se le adoctrina, sino se le combate y que las apelaciones a sus “mamacitas” no hacen mella en estos seres que, en lugar de mesura, ven debilidad en el gobierno en turno.

Como dijo Lawrence Le Shan;” No tiene sentido que San Jorge y el Dragón dialoguen; sólo la espada, las garras o los dientes resolverán la disputa”.

Los hechos que sucedieron en Bolivia, deben de poner también en manifiesto que ningún régimen está bien anquilosado, sino que las circunstancias cambian día con día de una manera más que vertiginosa y pese a contar con el respaldo de unos sectores de la sociedad, los gobiernos y regímenes caen ante la manipulación de los inconformes, pese a ser electos en las urnas.

Como dice Tom Phillips; “Otro problema que tiene la democracia es que, en general, la gente es ferviente partidaria de ella cuando cree que puede darle poder, pero de pronto pierden mucho entusiasmo cuando la cosa pinta como que va a quitárselo. Esto tiene por consecuencia que la democracia suela exigir cantidades ingentes de trabajo francamente agotador solo para que siga existiendo” (Humanos, Una breve historia de cómo lo jodimos todo, Planeta, 2019).

En un mundo donde “el ciber espacio se ha convertido en el moderno campo de batalla” de acuerdo al estudioso de la estrategia Pedro Baños, las tensiones son más que medibles además de manipulables y el timing político lo reescriben las redes sociales, de las cuales el actual mandatario estadounidense, Donald Trump, utiliza para medir las reacciones del orbe en cada uno de sus tuits.

No hay que olvidar que pese a que los americanos ayudaron con todos los recursos disponibles a cazar y eliminar a Pablo Escobar, el narcotráfico no dejo de existir, lo cual infiere que sólo fue un pretexto para quitar a un adversario incomodo que inundaba de dólares a una nación como Colombia, utilizando para ellos a los PEPES (Perseguidos por Pablo Escobar), quienes eran narcos y paramilitares inconformes con el capo colombiano, haciendo que ni su muerte eliminara el paramilitarismo, que sigue flagelando a la nación sudamericana.

Es de todos sabido, que el actual Presidente López Obrador está siendo preso del sesgo mental de Selección-Apoyo que, de acuerdo a Tom Phillips, “básicamente supone que, una vez que nos hemos embarcado en determinada línea de actuación, nos aferramos a la idea de que nuestra decisión es la correcta”, lo que explica porque para los AMLOVERS el actuar de su líder es sinónimo de firmeza y decisión, mientras que, para sus detractores, mera necedad.

Los tiempos son álgidos y más cuando tenemos un vecino incómodo que ve a los mexicanos y los migrantes como la causa de todos sus males y que está construyendo un muro cuando la historia, ha demostrado que los muros físicos, no protegen, sino aíslan, como le sucedió a los Chinos durante milenios o a los alemanes, quienes tuvieron que derribar un muro que además de separar ideologías, separó familias.

Es tiempo de reflexión y de unión. Es tiempo de exigir resultados a nuestros funcionarios y no permitir, que so pretexto de ayudar en la lucha contra el crimen, se vulnere la soberanía, ya que nuestros vecinos históricamente, son lobos con piel de oveja.

@borgestom