Por Mariana Rojas

El artista, activista y filántropo mexicano Francisco Toledo, falleció el día de ayer, 5 de septiembre, a los 79 años de edad; nacido en Juchitán, Oaxaca, en 1940 y considerado como el artista plástico más destacado del país.

 Siempre estuvo orgulloso de sus orígenes indígenas y fue defensor del patrimonio artístico de Oaxaca, con tan solo 14 años de edad, comenzó sus estudios en el taller de grabado de Arturo García Bustos, su trabajo siempre se caracterizó por la peculiar manera de renovar formas y técnicas.

Luchador social que siempre mostró su interés por las causas ambientales del país. Crítico, observador y ecologista, siempre en contra de la destrucción de la naturaleza, sus obras plasmaron animales fantásticos, tales como: sapos, serpientes, murciélagos, iguanas, entre otros. 

 Sus técnicas pictóricas en acuarela, óleo, fresco y gouache, no solo eran reconocidas en México sino a nivel mundial, de igual manera que sus trabajos en litografía, diseño de tapices, grabado, cerámica, escultura en piedra, madera y cera. 

 Toledo en colaboración con algunas instituciones logró fundar el Taller Arte Papel Oaxaca, El Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca y Ediciones Toledo, igualmente fue impulsor de otras grandes instituciones. Todo esto por mencionar solo algunas de sus cualidades y aportaciones al fascinante mundo del arte. 

 A través de su cuenta oficial de Twitter, el presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó la gran pérdida:

“El arte está de luto. Ha fallecido el maestro Francisco Toledo, oaxaqueño, gran pintor y extraordinario promotor cultural, auténtico defensor de la naturaleza, las costumbres y las tradiciones de nuestro pueblo. Descanse en paz”. Expresó el mandatario.