Melancolía y frustración: el otro lado de la Navidad

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Por Paulina García M.

Para muchos la época decembrina puede ser la mejor del año; sin embargo, para otros resulta ser todo lo contrario, debido a diversas causas. Una de ellas es la gran presión que ejercen los medios y la sociedad al mostrar a la felicidad como una meta que debemos alcanzar constantemente, esto causa altas expectativas en nosotros, provocando una gran frustración si no se puede cumplir. 

De acuerdo con Hugo Sánchez Castillo, titular del Laboratorio de Neuropsicofarmacología de la Facultad de Psicología:

“Debemos transitar por cada emoción, positiva y negativa: tristeza, ira, ansiedad o miedo. A lo largo de la vida tendremos diferentes estados emocionales, y eso es parte de nuestros mecanismos adaptativos para sobrevivir”.

Así mismo, otros factores como problemas de salud, económicos, familiares o duelos recientes, pueden propiciar una sensación de vacío. De forma que, la nostalgia puede alcanzarnos al mirar una silla vacía en la cena familiar o al recordar tiempos pasados que fueron mejores. 

Por otro lado, el fin de año implica el cierre de un ciclo, se trata del momento en que hacemos un recuento de lo vivido a lo largo de los meses, de las metas que cumplimos y las que no, de la pérdida o lejanía de seres queridos, ya sea porque fallecieron, se encuentran lejos o debido a que no se lleva una buena relación con ellos. De igual forma, son muchas las personas que están inmersas en la soledad, lejos de familia y amigos, lo cual tiende a generar en ellos una tristeza que se acrecienta en esta época.

Todos estos hechos pueden provocar lo que se conoce como depresión blanca o navideña, misma que, en caso de prolongarse por más de dos semanas, puede convertirse en depresión como enfermedad psicológica e incluso puede derivar en suicidio. 

De forma que, en estos tiempos decembrinos, los expertos recomiendan aceptar nuestros errores, logros y aciertos a lo largo del año, recordando que todos experimentamos diversas emociones y situaciones, las cuales nos formarán como seres humanos a lo largo de nuestra vida.