Más de 20 de denuncias de acoso y abuso sexual fueron expuestas afuera del Colegio Queen Mary School ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México. “El Colegio encubre y protege acosadores sexuales” dice una de las ex alumnas

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Por Yohali Reséndiz

Cerca de 30 testimonios de alumnas acosadas y abusadas sexualmente fueron colgados en un tendedero afuera de las instalaciones del Colegio Queen Mary School, ubicado en Río Balsas 12, Alcaldia Cuauhtémoc.

El tendedero de protesta y denuncia tuvo el objetivo de hacer público lo que las alumnas han enfrentado y lograr que las nuevas generaciones que ingresen a este centro educativo, no enfrenten ninguna situación de violencia. Además, esperan que los directivos dejen de solapar y encubrir situaciones delicadas y graves.

“Hoy en día soy una persona muy fuerte y segura de mí misma y ya no tengo miedo de contar mi historia” dice en entrevista para periodismoatodaprueba.blogspot.com, Andrea, alumna del Colegio Queen Mary School, una institución educativa con más de 65 años de experiencia para, -dicen-, educar y trascender.

Narrar un abuso sexual no es fácil, así que Andrea se enfoca y retrocede a Mayo de 2017

“Sufrí acoso sexual por parte de Rafael Bernot y Sebastian Escobar, -compañeros de clase y amigos-, debo aclarar que los consideraba mis amigos, ambos comieron en la mesa de mi casa.

Recuerdo que nos encontrábamos en el salón de clase, Rafael estaba sentado frente a mí y Sebastian a lado. Recuerdo perfectamente que estaba haciendo un trabajo cuando escuché a Sebastian decirle a Rafael y cito textualmente “Ya vas, hazlo ahora” varias veces.

Obviamente, no tenía idea de lo que hablaban y no me importaba, porque como ya dije, yo estaba trabajando. Después de eso vi un flash debajo de mi banca, Rafael me había tomado una foto debajo de mi falda, le insistí en que me diera su celular, me llamó “loca” y me dijo que le había tomado una foto al piso.

En fin, no me quiso dar su celular y se puso muy nervioso, me sentí atacada, decepcionada, desesperada, agredida.

Después del incidente acudí a la dirección para reportar lo que me había ocurrido, tenía muy claro que lo que hicieron es muy delicado.

Tristemente lo que recibí en dirección fue igual de decepcionante, la directora Sonia Georgina Ruiz me dijo que NO “exagerara” así que, acudí con el director Raymundo, él le quitó el teléfono a Rafael y ahí encontró un grupo de WhatsApp en donde estaban aproximadamente 20 niños de la generación en donde todos mandaban fotos y videos que les tomaban a las niñas de sus respectivos salones.

El director me enseñó las fotos que Rafael me había tomado y afortunadamente solo se veía un pedazo de mi falda y mis calcetas. Pero desafortunadamente no eran las únicas fotos que me habían tomado, habian VIDEOS que habían filmado cuando yo estaba distraída, debajo de mi falda”, recuerda Andrea.

Las autoridades del Colegio atendieron la gravedad del problema con mano suave, Rafael Bernot fue suspendido un día y no hubo consecuencias para ninguno de los alumnos que estaban en el grupo acosador de Whatsapp.

“Después de eso, los papás de Sebastian Escobar le llamaron a los míos suplicando que no levantáramos una demanda. Tenia ya varios meses sufriendo bullying por parte de numerosas personas de mi generación y como no quería tener más problemas ni darles más “motivos” para que me siguieran agrediendo, ahora por esto, decidí no hacer “más grande” la situación”. Dice Andrea.

La misión del Colegio Mary School que asegura, educa para trascender, solicitaron a las alumnas mujeres reflexionar sobre sus actitudes y que habían “provocado” para que los alumnos hombres les tomaran fotos y videos ¡Tengan más cuidado! fue el consejo.

“El Colegio Queen Mary School encubre y protege acosadores sexuales. Me gustaría decir que ahí termina la historia, pero tristemente soy consciente del impacto psicológico que provocó en nosotras. Comencé a sentir ataques de ansiedad, ansiedad que sigo viviendo el día de hoy, ansiedad que me ha provocado pensamientos suicidas y subir más de veinte kilos. Me convertí en una persona insegura y vulnerable, no volví a usar faldas, me alejé de TODAS las personas que conocía, me cambié de escuela y tuve que empezar mi vida de cero.

¿Por qué no ellos?

Eso era lo que constantemente me preguntaba, vivimos en un mundo el que la “víctima” tiene que ir a terapia y empezar su vida de cero en lugar de los agresores. No hay justicia, no pasa nada. Me enoja mucho que se escudaban con que tenían 14-15 años y no sabían lo que hacían. Cuando decidí levantar una denuncia, el Ministerio Público me aconsejó que mejor dejara las cosas así, ya que éramos todos menores de edad, además tenía que proporcionar los domicilios y no me los sabía y se atrevió a insinuarme que mi falda estaba muy corta, como si yo lo hubiera provocado” dice Andrea.

-¿Por qué decides hacerlo público hasta ahora?

“Estoy por cumplir 18 años de edad y tenía mucho miedo de hablar, me sentía avergonzada y al ver que muchas mujeres de mi edad se han animado a hacerlo. Me han motivado para hablar, me hicieron entender que no estoy sola y que todo es una cadena donde también puedo ser la inspiración para que más niñas hablen, porque siempre minimizan el que si no te violaron o te mataron es porque te fue bien.

He cumplido 3 años en terapia y da mucha vergüenza contar tu historia, así que cuento esto para que otras mujeres validen su historia y sepan que no están solas”.

¿Has sufrido abuso sexual en tu escuela? ¿Bullying? ¿Discriminación?

¿Tienes una denuncia? Contáctame… periodismoatodaprueba@gmail.com

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