Los enredos de Hugo López-Gatell

118

En los viejos tiempos, apenas 50 años atrás, estrella de rock fue sinónimo de desenfreno, alcohol, sexo, muchas drogas y buena música. Hoy día, en lugares como la región 4, palabras como rockstar son empleadas en titulares de la llamada prensa del corazón y aplicadas a un médico cuya única relación con todo aquello fue haber tocado la flauta en la típica banda de secundaria.

El rockstar inesperado de la 4T”: la portada de revista de Hugo López-Gatell  que desató una polémica - Infobae

La asociación apareció cuando la pandemia del coronavirus recién azotaba al país y el doctor López-Gatell fue puesto a cargo para enfrentar un reto monumental. Replicó el modelo de la llamada (conferencia de prensa) mañanera, solo que vespertina, y pronto el sector frívolo-zalamero de los medios lo llamó el rockstar de la 4t en lo que ya no se supo bien si se trató de un favor del estilo mejor no me defiendas compadre.

Sus críticos llegaron pronto. Primero con las pruebas y si lo escogido ayudaba a determinar mejor el mapa de la actividad del virus, o a detectar los casos positivos. Y luego por las inconsistencias en los números de personas intubadas, los posibles subregistros de casos y defunciones, discrepancias entre el número de decesos informados por la secretaría de Salud federal y secretarías de 12 diferentes estados de la república, no todas con gobiernos de oposición, o las fechas sobre cuándo apareció el primer caso, la llegada del pico, el aplanamiento de la curva o el de una meseta que nada más no bajaba.

Así pues, La historia oscura de la pandemia. El baile de cifras de López-Gatell, coordinado por Jorge Ramos y Mariluz Roldán, es una investigación periodística de La Silla Rota que cobró la forma de libro que reconstruye la historia de estos últimos meses de emergencia, con todo y desprecio oficial a los tapabocas, indolencia ciudadana y estupidez que gracias al humor popular tomó el nombre de covidiotas, la cuarentena, las incontables y dolorosas tragedias e incertidumbres familiares, el regreso a actividades en el momento más delicado, o las cinco veces que López-Gatell aseguró que ya habíamos llegado al pico.

https://i2.wp.com/static.megustaleer.com.mx/images/libros_650_x/9786073198004.jpg?resize=512%2C786&ssl=1

En estricto sentido no es un libro de tipo pejefóbico, pese al fallo de incluir como analista a un ex secretario de Salud priista que tampoco hizo bajo su gestión algo que la sociedad recuerde. Por eso en los primeros capítulos dan contexto sobre el desastroso estado del sistema de salud antes de la pandemia y la transición, todavía trunca, del Seguro Popular al Insabi o Instituto de Salud para el Bienestar. A los recortes presupuestales de los últimos sexenios, subejercicios y múltiples carencias en infraestructura como recursos humanos de instituciones prácticamente quebradas en un país con tasa de 2.4 médicos y 2.9 enfermeras por cada mil habitantes, y decreciendo, con enfermedades crónico-degenerativas como obesidad (padecida por 3 de cada 4 mexican@s), diabetes, hipertensión arterial, asma o problemas renales y cardiovasculares, que aumentan el riesgo de una muerte que todavía ronda por doquier.

A un "covidiota" se le ocurre montar una fiesta en un hotel en pleno Estado  de Alarma

También analizan las bases de datos del Covid 19, los cambios en las estimaciones de López-Gatell que traen consigo el escándalo de sus opositores que ya piden su proceso judicial, las críticas de prensa extranjera que llegaron hasta la mañanera presidencial, y surrealismos como enfermos que logran recuperarse y abandonar el hospital sin tener el resultado de la prueba. O esa costumbre tan frecuente de politizar todas las cosas, que terminó por hacer del médico un pararrayos político más que el científico que no se presta a enredos que incluyen pleitos con empresarios de la industria de alimentos chatarra o gobernadores que tratan de llevar agua a su propio molino pre-electoral.

Y mientras en las alturas del poder político López-Gatell pasó de dizque rockstar a villano predilecto de opositores de la autodenominada 4t, a nivel tierra se hace lo que se puede con lo poco que hay. En este sentido, cabe llamar la atención sobre el miedo, frustración, ansiedad y depresión padecida por los trabajadores de la salud, pero también sobre el hecho de que no existe una ley laboral que proteja a estudiantes que realizan internado médico, lo que se presta a la indiferencia de sus universidades como a todo tipo de abusos en hospitales inspeccionados por funcionarios indolentes, ignorantes y abusivos: el caso de la clínica del IMSS Bienestar Yucatán, entre muchas otras, donde el supervisor médico de zona no baja de “putitos” a estos médicos por cuestionar la falta de equipo para hacer su trabajo. Lo que debería ser investigado, castigado y difundido pues contribuye a que muchos jóvenes doctores en el primer frente de batalla contra el virus se consideren a sí mismos sólo como “carne de cañón, literal la mano de obra barata”.