Lo que pasó en Artz Pedregal

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Ayer jueves, una mujer asesinó a dos hombres dentro de un restaurante en la plaza Artz Pedregal, las primeras versiones señalaban un crimen pasional, supuestamente la mujer detenida habría  comprado el arma por 7,000 pesos.

En su primera declaración, Esperanza “N” habría dicho lo mató porque le había sido infiel.

La mujer fue detenida cerca de la plaza comercial, y como de película de acción, fue transformándose dejando a su paso una peluca rubia y varias prendas de ropa, al final de nada sirvió, pues fue asegurada por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

Hasta esta mañana, la versión que señalaba el crimen pasional era la más fuerte pero al mismo la más inverosímil, pues además de los cinco disparos con los que Esperanza mató a los dos hombres israelíes, dos sujetos armados se encontraban afuera del centro comercial disparando armas de grueso calibre contra los guardias del centro comercial, segundos más tarde se dieron a la fuga, hasta ahora no hay rastro de ellos.

Hoy, el panorama dio un giro radical, la Embajada de Israel identificó a los hombres como Alon Aulay de 41 años y Benjamin Yeshurun de 44 años, ambos con antecedentes penales y criminales tanto en Israel como en México, por su parte, el Consulado contactó a las familias de las victimas y realizan las gestiones necesarias para trasladar los cuerpos a su país natal.

Benjamin Yeshuru Sutchi tenía un pasado criminal muy fuerte, entre sus crímenes destacan narcotráfico y secuestro, además, es importante señalar que Yeshurun tuvo relación con integrantes del Cártel de los Beltrán Leyva, en especifico con uno de sus líderes ahora preso, Edgar Valdez “La Barbie”. Sutchi había sido condenado a 17 años de prisión en 2001, pero huyo hacia México donde años después pudo ser capturado y deportado a su país donde ingresó a prisión y hace seis meses salió libre.

Cuando Sutchi fue trasladado a su país, más de 600 agentes participaron en el operativo.

Ahora, es muy claro que el doble homicidio de ninguna manera fue pasional, más bien, fue “un asesinato comisionado y planeado”, y muy probablemente orquestado por una organización criminal israelí que pagó a un mexicanos para ejecutar el plan.