Por Paulina García M.

Actualmente todo debe de ser blanco o negro y lo que se sale de la norma no es bien visto. Así que, lejos de que la bisexualidad sea considerada como otra orientación sexual, es vista como una etapa de transición que tarde o temprano pasará. Recuerdo que, después de definirme como bisexual, escuché comentarios referentes a que me encontraba confundida o a que sólo buscaba experimentar.

Cabe señalar que, los bisexuales se dividen a su vez en:

  • Los que experimentan atracción romántica pero no sexual hacia un género, mientras que por el otro sienten atracción sexual pero no amorosa.
  • Los que tienen preferencia romántica y sexual tanto por hombres como por mujeres.
  • Los que son atraídos hacia ambos géneros, pero prefieren más a uno de los dos.

Según un artículo publicado por El mundo, el gusto por ambos sexos siempre ha existido, basta echar una ojeada a la historia de Julio César o de Alejandro Magno, quienes declararon abiertamente sentir atracción por mujeres y hombres. 

Sin embargo, fue hasta años más tarde, cuando el psicoanalista Sigmund Freud trató dicho tema, postulando la teoría de que: “todo el mundo es bisexual al nacer y es la existencia o no del órgano sexual masculino y su atracción (o no atracción) hacia éste lo que determina la orientación definitiva”. 

Hoy en día, no todos concuerdan con la teoría de Freud. Así mismo, aún hay muchos mitos en torno a este tema, lo cierto es que, existe más información y una mayor visibilidad de esta orientación.