Candy era una perrita mestiza la cual, según testigos, vivía en un cuarto que se encuentra en la azotea de un edificio ubicado en Artículo 123, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, por lo que se cree que pudo haber sido arrojada desde esa altura.

La Asociación Mundo Patitas acudió al lugar luego de que vecinos los alertaran sobre el suceso. Al llegar, Norma Huerta encontró a Candy agonizante sobre un charco de sangre, tenía los ojos abiertos.

Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) llamaron a la Fiscalía de Delitos Ambientales en Materia de Protección Urbana (FEDAPUR), quien es la encargada de este tipo de delitos. El cuerpo de Candy fue trasladado por la Brigada de Vigilancia Animal.

Ante esta situación se ha iniciado una carpeta de investigación debido a que los vecinos aseguran que no pudo haber caído por error, ya que hay una barda en el edificio. Autoridades buscan al agresor de esta perrita.