• El Caníbal japonés de los 80

    No sabemos en qué momento el eros traspasó al tanatos o EL PLACER Y LA MUERTE SE UNIERON. Para ejemplo un botón. La película Caniba ( así sin la L final) , es un documental que hay que ver sólo si se tiene el suficiente estómago.

 

Un tal Issei Asawawa, (si quieren piensen que se llama Isaías en español), nació en 1949 en Japón. En una familia que probablemente haya sido de clase media alta. Eli era un joven muy inteligente y se fue a estudiar literatura inglesa a Francia. Allí se dio cuenta que a él “ le ponían duro su dése, las mujeres de raza blancas”.

 

Se prendó de una chica holandesa, y empezó a  invitarla a su depa, para que le ayudara con la tarea. Varias veces, se acercó ella tratando de asestarle algún fuerte golpe para descontarla. Y fue hasta que un día ella lo descubrió, con un arma en la mano, y sel la vació en la cara. Y no es ésa que están pensando mis queridos morbosotes. Sino un arma de fuego de a deveras.

 

Acto seguido, abusó del cadáver, pero lo que en realidad deseaba era “tener dentro a la muchacha, así que procedió a hacerle cortes y masticar trozos de carne. Ya entrado en gastos le voló una nalga entera y una chichi, pero como su dentadura no era muy buena y la carne cruda es muy dura,procedió a cocinarla.

 

Como era “demasiada carne”para conservar en el refri, se le ocurrió partir en dos el cadáver. Meterlo en un par de maletas y llevarlas chorreando sangre desde su depa hasta un lago cercano. Ahí algunos testigos dieron parte a la policía y el caníbal fue detenido. El juez encargado, lo envió al psiquiátrico. Tal vez lo impactó la declaración del asesino quien dijo que “lo había hecho por amor”. O tal vez pensó que el padre era una persona con negocios muy importantes en París. La cosa es que. No estuvo ni cuatro años medio encerrado en Francia. Los ciudadanos del país decidieron “que no querían estar manteniendo asesinos extranjeros”, así que lo deportaron a Japón. Nada más que se les olvidó acompañarlo de una “orden de detención”. Así que cuando aterrizó en su fon país de nacimiento…Suácatelas, ya estaba libre.

 

Lo que sucedió a continuación es simplemente increíble: este wey se hizo todo un personaje que aparecía lo mismo en revistas, que en programas matutinos de entretenimiento, algo así como el HOY o Venga La Alegría,  pero de Japón. Por ahí participó de juez, degustando sushi en un concurso. Y precisamente, ésto de verlo masticar y deglutir,siendo un caníbal confeso, le resultó muy rentable, ( y lo sigue siendo aún). En el filme, hacen tomas de pantalla completa a sus labios con los dientes totalmente destrozados,  masticando trozos de chocolate. Esto lo hacen lucir todavía más espeluznante. Así pasó una vida de glamour la segunda mitad de la década de los 80 y un tanto de los 90.Incluso le publicaron un grueso tomo dibujado por él, por cierto bastante feo, donde describe cada alucinación y realidad del evento criminal donde mata, viola y se come a la holandesa. El libro está agotado en Amazon y se ha vuelto una pieza de colección bastante cara.

 

En algún momento la fortuna dejó de sonreírle, tuvo dos infartos y padece diabetes. Vive libre, pero postrado en una silla de ruedas, sin poder controlar tampoco la motricidad de sus manos.En el documental descubrimos que el hermano tampoco estaba del todo cuerdo. Subplacer está en su brazo, y en ocasiones literalmente lo masacra ya sea con cuchillos o con alambre de púas porque persigue lo que él llama “el dolor perfecto”.Compartió sus videos con el hermano caníbal, pero al parecer a éste no le provocaron emoción alguna. Le ha preguntado si se lo comería, a él, su propio hermano. El asesino guardó silencio.