Desde tiempos remotos, la música ya era fundamental para la reproducción de películas, puesto que agregaba una gran gama de sensaciones en los espectadores.

En la antigüedad, cuando se proyectaban películas de cine mudo, cada sala disponía de un pianista o de una orquesta, los cuales se encargaban de acompañar las imágenes con partituras, compuestas con anterioridad exclusivamente para determinadas películas.

Años más tarde, la industria hollywoodense se aventuró en el inicio del cine musical. Así, en el año 1928, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood concedió un galardón especial a la compañía Warner Bros. por su película “The Jazz Singer”, de Alan Crosland, el cual fue el primer film sonoro y primer musical de la historia.

Desde entonces y hasta nuestra época actual, la música juega un papel muy importante dentro de los films, puesto que el espectador puede lograr, por medio de la imagen y la música tomar lo mejor de su expresión, para que así ambas consagren una unión en sus sentidos.

Por Paulina García M.