“Cuando se tienen 20 años, uno cree haber resuelto el dilema del mundo; a los treinta reflexiona sobre él, y a los cuarenta descubre que es insoluble”
August Strindberg

Cuando Pedro Salmerón, tildó de héroes y valientes a los integrantes del grupo subversivo “LIGA COMUNISTA 23 DE SEPTIEMBRE”, cuyo comando asesinó al empresario regiomontano, Eugenio Garza en 1973, abrió la caja de Pandora sobre la violencia social que permeó durante los álgidos años de los 60 y 70, no sólo en nuestro país, sino en el mundo entero.

En un mundo divido por bloques, donde el comunismo y el capitalismo, eran los polos opuestos y la violencia, tanto directa, como velada, hicieron que ésta fuera el arma preferida para los grupos de radicales que soñaban con una utopía construida con la fuerza de las armas, como una franca respuesta en contra del capitalismo salvaje y opresor.

En aquellas épocas, tras el triunfo de la Revolución Cubana, jóvenes mexicanos vieron que la revolución armada era el camino, e intentando emular la gesta cubana, un grupo de jóvenes intentó tomar por asalto el cuartel militar de Maderas, Chihuahua un 23 de septiembre de 1965, con un fracaso más que estrepitoso, logrando que los guerrilleros en ciernes, buscasen la clandestinidad en lugar de una confrontación directa.

En este contexto, surgió el grupo guerrillero Liga Comunista 23 de Septiembre, fundado en 1973, tomando como fecha, el fallido ataque al cuartel de Maderas, haciendo que éste grupo de guerrilla urbana, fuera el más violento, usando la clandestinidad como método de sobrevivencia.

La Liga operó con cierto éxito hasta inicios de los 80’s y logró aglutinar a lo más granado de la izquierda mexicana radical, intentando emular a los grupos terroristas revolucionarios urbanos como los Montoneros en Argentina, Brigadas Rojas en Italia, Bader-Meinhoff en Alemania y ETA en España, donde un Comando logró notoriedad mundial al eliminar al Almirante Carrero Blanco en Madrid, logrando con éste crimen cambiar el curso de la historia de España al matar al heredero del Dictador Francisco Franco, cuyos restos están hoy a punto de ser exhumados del monumento a la vanidad, que es el Valle de los Caídos.

Tratando de emular a sus homólogos revolucionarios, los radicales mexicanos aglutinados en el movimiento “LIGA COMUNISTA 23 DE SEPTIEMBRE”, intentaron ganar notoriedad al intentar secuestrar al empresario Eugenio Garza Sada, quien murió en el intento de secuestro.

De acuerdo al grupo, el secuestro fue planificado, para que además de allegarse recursos y marcar su inicio operativo en el ámbito revolucionario urbano, negociar la liberación de presos políticos, pero tras el intento de secuestro y muerte del prominente empresario, una ola de rechazo generalizado, orilló al presidente populista, Luis Echeverría (1970-1976) a realizar una acción de persecución y exterminio sobre éste grupo de jóvenes guerrilleros, quienes poco a poco fueron eliminados por medio de métodos poco ortodoxos, dando inicio a la llamada “guerra sucia” que asociaciones civiles como “Eureka”, denunciaron por décadas.

Con acciones duras y con acciones dignas de la peor de las dictaduras militares, los militantes de la Liga fueron cazados, torturados y eliminados a través de acciones encubiertas, mandando con ello un claro mensaje a todos aquellos que apostaran por el radicalismo y la violencia.

Cabe destacar que pese al fracaso en el intento de secuestro de Eugenio Garza, un comando secuestró el 10 de octubre de 1973 en Guadalajara, Jalisco, a Anthony Duncan Williams: cónsul de Gran Bretaña y, Fernando Aranguren: joven empresario de la región, quien fue asesinado, tras la negativa gubernamental de negociar con terroristas.

Para remarcar el mensaje de no negociación y cero tolerancia, el líder de la Liga, Salvador Corral García (considerado por las autoridades como cerebro de las acciones emprendidas) e Ignacio Olivares Torres “Sebas”, fueron detenidos y ejecutados extrajudicialmente, dejando sus despojos destrozados, uno en Guadalajara con hematomas en el cuerpo, huesos rotos, clavos de viga en las rodillas y hombros, así como masa encefálica expuesta; mientras que al segundo se le encontró muerto en Monterrey, con múltiples fracturas, y visibles huellas de tortura, no siendo casualidad que la Dirección Federal de Seguridad (DFS) dejara los cuerpos en las ciudades donde el grupo guerrillero había realizado sus actos hostiles contra el gobierno en turno.

De acuerdo a Hugo Esteve Díaz, autor de LAS ARMAS DE LA UTOPÍA, editado por el Instituto de Producciones Estratégicas, la “liga representa la estructura más importante como guerrilla urbana que haya existido en el país”; emulando sus integrantes lo vertido por el teórico revolucionario brasileño Carlos Marighella, quien en su “MANUAL DEL GUERRILLERO URBANO”, plasmó los pasos que debe seguir todo guerrillero en su lucha contra el régimen.

Según el Manual del Guerrillero, todo “Guerrillero urbano es un implacable enemigo del gobierno y sistemáticamente causa perjuicios a las autoridades y a los hombres que dominan el país. La tarea principal del guerrillero es distraer, desgastar y desmoralizar a los militares y sus fuerzas de represión.”

Agregando que las cualidades que todo guerrillero urbano debe tener, son; “la valentía y espíritu de decisión, ser buen táctico y ser buen tirador”. Al respecto, es importante señalar que para Marighella un guerrillero urbano es un “héroe en virtud de que “vive en constante peligro, por la posibilidad de ser descubierto o denunciado”, siendo su principal amenaza la infiltración y la delación, por lo que las declaraciones de Salmerón iban encaminadas en este sentido.

Según el teórico citado, todo guerrillero urbano debe de evitar los siete pecados capitales de todo revolucionario, los cuales según Marighella son:

1. Inexperiencia, la cual se corrige con la acción directa.
2. Soberbia, que no es sino vanagloriarse de las acciones emprendidas y gritarlo a los 4 vientos.
3. Vanidad, ventilar entre conocidos que se es revolucionario.
4. Exageración.
5. Imprudencia.
6. Precipitación al atacar al enemigo cuando se está fuerte y enfurecido.
7. Improvisación, que se traduce en atacar cuando no se está preparado para ello.

Consejos que son una adaptación de lo vertido en otro libro titulado “EL CATECISMO REVOLUCIONARIO”, atribuido a Mijaíl Bakunin y al nihilista Sergei Nechayev, quienes marcaron lo lineamentos a seguir para todo revolucionario que luchara en contra de la opresión.

Es importante señalar que la Liga Comunista, fue producto de una época y sus acciones deben de ser vistas y analizadas desde su marco histórico y no ser sacadas de contexto, como sucedió con las lamentables declaraciones del ahora ex titular del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM).

Como bien dijo Oswald Sprengler en LA DECADENCIA DE OCCIDENTE (1919) la “esencia del intelecto es la crítica”, y todas las ideas tienen su vigencia, al igual que las palabras, por lo que tratar de entender las guerras de la antigüedad con la mente actual, es sacar de contexto tanto los personajes como sus acciones.

“Los hombres de tipo teorético cometen un grave error al creerse colocados en la cima de la cúspide y no en la retaguardia de los grandes acontecimientos”, agregando que “el ideólogo, con sus principios, pertenece al campo de la literatura”, en virtud de que la “la historia real pronuncia su juicio; y este juicio no refuta al ideólogo, sino que lo deja abandonado a sí mismo, con todos sus pensamientos” y frustraciones agregaría yo.

Cabe destacar que Sprengler dice que “La historia de una familia es muy distinta para cada uno de sus miembros” agregando que, “los mejores historiadores de nuestros días demuestran que no pueden ni siquiera juzgar ni narrar siquiera la guerra del Peloponeso y la batalla de Accio sin referirla en los intereses actuales”.

Por lo que, bajo el esquema enunciado, las declaraciones de Salmerón fueron las de un ideólogo, que ve como héroes a los miembros de una generación que actuaron y no teorizaron, lo que no impidió que el Congreso de Nuevo León, lo declarará persona non grata y que éste dejará tras la polémica la titularidad del INEHRM.

Como dijo el ex militante de la LIGA 234 DE SEPTIEMBRE, Jaime Laguna en un texto publicado por “LOS ANGELES PRESS; “El arribo de López Obrador a la presidencia es resultado de cientos de luchas precedentes, es el resultado de años de luchas que ahora se ha expresado electoramente pese a los intereses de la burguesía más recalcitrante como es el Grupo Monterrey, fundado por Eugenio Garza Sada, el mismo que apoyaba al nazismo en los años 40, el mismo que reprimió huelgas en Monterrey por afectar a sus intereses.

 

Hoy la burguesía más reaccionaria intenta enfrentar a Amlo, lo decimos por nuestros camaradas, no solo fueron valientes sino jóvenes llenos de coraje y dignidad, pues el coraje moral permite actuar correctamente a pesar de recibir por ello descrédito, vergüenza, deshonor o represalias sociales.

 

“La violencia no es un método deseable para nadie, pero en el contexto histórico en el que sucedieron los hechos fue la única vía que nos dejaron a los jóvenes, precio que pagamos no con una vida sino con la de cientos de jóvenes muertos y muchos más desaparecidos hasta la fecha”.

 

No hay que olvidar que la historia la escriben los vencedores y ver con ojos nuevos, los problemas del pasado, harán que las nuevas generaciones, vean que por lo que se mató y vivió, sea algo más que una paradoja, ya que lo que hoy tenemos y vivimos, se logró en parte a que alguien ofrendó su vida para que hoy lo disfrutemos.

 

Cabe agregar que, cuando se carecía de un ágora virtual como son las redes sociales, la lectura de textos y las discusiones, estaba más que controlada y el acceso a los mismos se hacía a través de la clandestinidad, por lo que la violencia para algunos, fue el camino, y más cuando las manifestaciones se reprimían como sucedió en octubre de 1968.

 

En un mundo donde pululan guerrilleros de “sofá”, quienes denostán y agreden a quienes no simpatizan con sus ideas desde el anonimato, siguiendo a falsos profetes llamados “influencers” y líderes de opinión, quienes auto erigidos como salvadores, incitan también a la violencia verbal y escrita, sacando de contexto cualquier periodo con la ligereza con la que se abordan los temas más banales, al grado de ver como una afrenta a unos jóvenes tildados de héroes que, sacrificaron su vida en aras de sus ideales.

 

Por último, no hay que olvidar que todos aquellos que hoy gozan las libertades, las tienen por aquellos pocos que pasaron de las discusiones, a la acción. Sí hicieron mal o bien, depende del color con que se mire, pero una cosa sí es segura; “hacen más daño los hijos puta vivos que los muertos”, como dijo el escritor y periodista Arturo Pérez Reverte.

@borgestom